El siglo XXI inicia con una nueva visión del Derecho. Luego de andar a gachas durante un largo trecho por el peso de la testarudez del ser humano de soportarlo únicamente en la razón, en los albores de este milenio el Derecho comienza a levantar la mirada, revelando en hermosa perspectiva la lógica natural de su existencia, reintegrándose al orden natural y reencontrándose con el punto de fuga de su actividad correctiva, formadora y perfeccionadora: El ser humano. (Javier A. Rodríguez G.)
jueves, 12 de marzo de 2026
Título I
EL UNIVERSO
E
l universo generalmente se asocia con algo muy distante o a conceptos
muy amplios y abstractos prácticamente desvinculados de la mundana
cotidianidad, olvidando que nuestro planeta, el agua que bebemos, el
chicle pegado al pupitre, el aire que respiramos y nosotros mismos, somos
universo. Ello expresa el pecado original del ser humano: su prepotencia
racional, que lo ha llevado a pretender colocarse a la par de la naturaleza, y
por ende, a mirar el cosmos únicamente en función de sí mismo.
Todo eso ha configurado de alguna forma el falso criterio de que el ser
humano es el eslabón roto del orden natural, de cuyas leyes se ha sustraído,
por lo cual es capaz de conformar sus normas existenciales por sobre los
imperativos de su propia naturaleza. Falacia que ha alcanzado su más preclara
expresión en la era moderna, con su instrumento de acción: la ciencia, y su
resultado: el cientificismo; que han pretendido ser la respuesta a la
incertidumbre existencial del ser humano: A mayor conocimiento científico
menor incertidumbre, y en consecuencia mayor libertad, y siendo más libre
puede hallar la paz y la felicidad.
No es el conocimiento per se quien libera, sino la ponderación ética que se
haga del mismo. Recordemos que somos seres esencialmente morales, y por
ende nuestro existir está ineludiblemente ligado a ello, sin poder, de forma
alguna, sustraernos de ese imperativo ontológico, como lo pretende el
paradigma científico racionalista, pues nos desnaturalizaríamos, perdiendo
todo sentido de la ubicación existencial, siendo náufragos de un universo al
cual tratamos de conocer desconociéndonos a nosotros mismos.
Si el ser humano se acepta como expresión viviente del universo, entonces
está ineluctablemente sometido a las leyes, principios y valores que rigen la
vida. Luego así, éstos tienen validez erga omnes, para todo el cosmos, no
siendo exclusivos del ser humano, es decir, éste busca la libertad, la justicia, la
igualdad y tiene sentido de trascendencia, no por ser humano sino en cuanto
ser vivo que razona y tiene conciencia moral. De esta forma, si en un
momento desapareciese la humanidad, los principios y valores deberían
mantenerse como razones naturales. Es más, si consideramos que en cuanto
mamíferos procedemos de una misma raíz evolutiva, entonces el primer
mamífero hubo cargado en su potencialidad y posibilidad existencial todas las
facultades que ostentamos; siendo así retrospectivamente hasta el mismo
momento generatriz de la vida. Precisamente eso es lo maravilloso y mágico
de la vida, ser toda posibilidad y potencialidad, concretada a través de un
proceso llamado evolución.
Es que existe demasiada belleza y perfección en la naturaleza para que el
universo sea solamente un proceso material y mecánico de transformación de
materia inerte, pues la vida manifiesta y justifica la maravillosa maquinaria
probabilística del cosmos, siendo la vida racional y espiritual su más sublime
expresión.
En tal sentido, el ser humano tiene la posibilidad de “comprender” todo el
universo dentro de sí, de forma racional o de forma mística religiosa. Una,
pretendidamente contenida en fórmulas matemáticas; y la otra, resumida en
una verdad suprema: Dios. Ambas constituyen formas de interpretación y
valoración del universo, y por ello implican dos caminos hacia el sosiego de
nuestra incertidumbre existencial, los cuales necesariamente deben
converger en el principio y fin de todo, cuya respuesta necesariamente ha de
ser siempre Dios. Porque donde las formulas matemáticas pierden sentido,
comienza lo maravilloso, lo mágico, lo sublime; y cuando se hacen absurdas,
empieza lo eterno e infinito; siendo Dios la expresión más sublime de la
racionalidad humana.
Es común la máxima que asevera la explicación y comprensión absoluta del
universo por medio de las matemáticas. Triste y desdichada afirmación, hija
bastarda del paradigma positivista, pues confunde prepotente y torpemente
el instrumento o medio con el propósito o fin. Ciertamente las matemáticas
descifran maravillosamente la materialidad de la naturaleza y del universo,
pero jamás podrán expresarlo en toda la extensión de su espiritualidad; ya
que los números y ecuaciones revelan la forma como el universo funciona,
pero no el porqué ni el para qué de su existencia, pues el universo no se
explica a sí mismo, siendo su concreción infinita, es decir, su infinitud implica
la perenne posibilidad de ser. Resultando que la concreción de esa posibilidad
es un azar de la expresión de sí mismo, un “ser” “siendo” perpetuo, que se manifiesta como un proceso evolutivo. Por eso toda “actualidad” manifiesta al
universo posible haciéndose posible; y por eso también el pasado y el futuro
solamente son referencias en el espacio tiempo de un universo “siendo”, la
actualidad relativizada. Y es precisamente la materialidad de esa acción
existencial la que las matemáticas alcanzan a descifrar sublimemente,
robándole sus códigos al universo. No obstante, donde las fórmulas se hacen
tan complejas para integrar aspectos de la existencialidad material con
cualidades y principios propios del “ser” universal, y tan simples para
concretarlas como actualidades en el espacio tiempo, los números y
ecuaciones se hacen inútiles y torpes. Esa “inutilidad” lógica, racional,
implícita, predecible y esperada de las matemáticas, se evidencia a cada rato;
nomás pidámosle a un eminente matemático que explique complejidades tan
simples como el amor, la justicia, la libertad, la solidaridad, la belleza etc.
También, supongamos la Novena Sinfonía escrita en una notación musical
desconocida; luego, si lográsemos descifrar sus códigos en partitura
inteligible, ¿ésta la explicaría en su integralidad y la expresaría en su valor
pleno de obra artística?; obviamente no, pues su plenitud existencial se
alcanza por medio de la espiritualidad. Igual ocurre con las explicaciones
matemáticas, nos descifran códigos y revelan procesos, pero su comprensión
holística y sinérgica es asunto netamente espiritual. Tratemos asimismo de
explicar “La Última Cena”, de Leonardo, únicamente por su geometría y
técnicas pictóricas, caso en el cual se reduciría a un artificio material, carente
de toda la riqueza de la expresión espiritual que la origina y cualifica y jamás
termina por explicarla. De la misma forma, pretendamos explicar la obra del
lutier solamente desde la madera, las medidas, proporciones y técnicas de
elaboración, sin considerar el concepto integral, metafórico de su obra, que
no se agota en su funcionabilidad material, pues ella se consagra con su
instrumentalidad espiritual, es decir, adquiere pleno significado y sentido
ontológico cuando expresa, cuando comunica al ser humano en su
espiritualidad, en un campus que no se explica con guarismos, ecuaciones ni
silogismos, sino que se siente y se vive desde toda la complejidad existencial
humana.
El problema de la ponderación del universo ha sido el fundar sus criterios
sobre la consideración de la vida en tanto exclusividad de la Tierra. Ahora, si
suponemos la existencia de vida en cuanto posibilidad probabilística esencial del cosmos, las perspectivas cambian radicalmente, pues entonces ¿serán
capaces de conocer los principios, valores y sentimientos?, y si los conocen
¿cómo los aprehendieron? y ¿cuál es el mecanismo biológico que los expresa
universalmente?
Claro que esto es un supuesto, pero ¿cuántas teorías y “supuestos” les
queman las pestañas a la ciencia? Es más ¿cuál es la proporción de lo
conocido con relación al universo y lo que falta por conocer? El problema de
la ciencia es su tendencia a estrechar tanto su visión que pierde la perspectiva
holística del universo. Tal vez esa haya sido la maravillosa facultad de Einstein,
que le permitió plantear una teoría tan radicalmente diferente,
incomprendida en su tiempo, y hasta en la actualidad, pues él visualizó y
planteó el universo desde los tiempos y los espacios de Dios.
Valoremos esto: ¿Por qué una madre cuida de su hijo por sobre su propia
vida, qué mecanismo la lleva a ello? ¿Por qué las cadenas alimenticias y cómo
se introduce esa lógica para conformar una estructura perfecta que debe
responder a un sistema universal? ¿Cuál es el fin de ese sistema sinérgico si la
vida es expresión superior de la materia y si todo ser vivo tiene un sentido
natural de preservación individual y de especie, y en conjunto, si todo el
sistema funciona en aras de preservar la vida?; luego entonces, debe existir
un principio universal orientado a tales propósitos.
Además, si consideramos a los seres vivos como materia y energía, concluimos
que la vida, en cuanto principio vital, no se extingue, simplemente se
transforma, y en consecuencia, la evolución no es sino el universo siendo
universo, es decir, el universo transitando hacia su expresión superior, que en
la mayor amplitud de su probabilidad y posibilidad material y espiritual, ha de
ser la concreción de la vida, y su manifestación más plena y sublime: la vida
inteligente y espiritual: el universo mirándose y comprendiéndose a sí mismo:
el universo consciente.
Así como los dinosaurios surgieron, se desarrollaron y se extinguieron
conforme a condiciones evolutivas determinadas, imaginemos que el
meteorito que supuestamente los extinguió hubiese destruido a nuestro
planeta; entonces ¿los mamíferos superiores y los dotados de inteligencia
evolucionada como el ser humano, simplemente no existirían jamás en el
universo, o al contrario, siempre continuarían siendo una posibilidad?; es decir, antes de la germinación de la vida en nuestro planeta ¿existía el ser
racional, como posibilidad de un principio vital universal, o simplemente
nuestra existencia ha sido el resultado de un accidente? Necesariamente debe
haber un principio vital que determine la germinación de la vida más allá de la
pura generación de materia inerte.
¿Por qué el potencial del cerebro humano, a pesar de todas sus vicisitudes
evolutivas, sobrepasa cualquier posible estimación? Nomás imaginemos
coincidiendo en un ser humano las genialidades potenciales de Leonardo,
Einstein y Mozart. Si la evolución es la forma de acceder y desarrollar esa
plena capacidad intelectiva, y al ser ella una progresión probabilística, luego
entonces toda forma de vida evolutivamente tiene ese potencial, y en
consecuencia, debe existir la probabilidad de las condiciones materiales para
que ocurra. Así pues, la Tierra es simple expresión de una necesidad
estadística para la germinación de la vida. Además, si para el ser humano o
cualquier ser dotado de inteligencia, es cuestión de tiempo evolutivo el
descifrar el enigma de la vida, ¿hasta cuándo será ese tiempo?, ¿alcanzarán
nuestro sistema y nuestra galaxia hasta allá, o deberán existir infinidad de
procesos y sistemas evolutivos en el universo hasta que alguno diga ¡bingo!?
El ser inteligente, al no estar sometido pasivamente a los principios del
universo, participa en mayor o menor grado de ellos, en la medida que los
aprehende y comprende, lo cual le asigna una enorme responsabilidad y es la
causa primera de su angustia e incertidumbre existencial, por sentirse
“cautivo” en un pequeñísimo planeta cuando en su mente cabe el universo
entero. En este sentido Dios hizo al ser humano a su imagen y semejanza, no
físicamente, sino en cuanto su cualidad racional y espiritual de poder
“comprender” el universo con su consciencia, siendo esa la cima de la
evolución o transitar existencial humano, una posibilidad que se vive como
incertidumbre, se manifiesta como esperanza y se concreta como fe.
He allí el verdadero motor vivencial del ser humano, de su quehacer, de su
cultura, de sus sociedades: La comprensión de su ser dentro del
acontecimiento existencial del universo.
Hagamos el ejercicio mental de pensar al universo: Si la ciencia supone un
universo nacido de una gran explosión original y expandiéndose en el espacio
tiempo, por qué no pensarlo como la infinita posibilidad de ser posible (universo esencia) en infinitas expresiones físicas (universo material), en
donde la materia construye su propio espacio tiempo existencial. De esa
forma el big bang en vez del origen sería el fin de la estabilidad, que
ineluctablemente confluye hacia un desequilibrio iniciador del ciclo de
trasformación de materia y consecuentemente de expansión, que al final es la
conformación del espacio y el tiempo para un acontecimiento maravilloso que
lo posibilita materialmente: la evolución, y de una manifestación espiritual
sublime: la vida. Así pues, cada planeta, estrella o galaxia conforma su espacio
tiempo, proyectando desde su centro de gravitación el radio que “mide” al
universo, es decir, el universo nace desde cada punto referencial; por lo que,
proyectando nuestro espacio tiempo, la Tierra relativamente se constituye en
el centro, el principio y fin del universo. Pero vayamos más lejos y
consideremos que, al contrario de la creencia general, no nos movemos en el
espacio tiempo sino solamente en el tiempo; es decir, todo el universo está
contenido en un solo punto, constituido por un plano existencial base y
formulado por la incertidumbre, y las distancias que medimos expresan
únicamente la concreción de la probabilidad de existir, manifestada como
realidad. Veámoslo así: Los dos millones de años luz que nos separan de
Andrómeda significan el lapso, que pudiere ser un instante, entre su
posibilidad existencial y la de nuestra vía láctea; de tal forma que, viajando de
una a la otra simplemente nos mudaríamos de probabilidad, pero
espacialmente estaríamos en el mismo sitio. Luego así, la dimensión cuasi
infinita del universo (material) y las distancias gigantescas entre sus
elementos son condiciones esenciales para la expresión plena de la
aleatoriedad, en cuanto cualidad esencial de la evolución; empero esas
distancias, siendo ilusorias, son allanables instantáneamente mediante el
plano temporal, es decir, a los diferentes planos existenciales los separa
únicamente el instante probabilístico entre uno y otro; siendo posible, por
eso, la contemplación o tránsito instantáneos entre cualquiera de ellos,
independientemente de la “distancia” que los separe. De manera que los
cuerpos orbitan determinada probabilidad o plano existencial, conformando
un todo armonioso que se manifiesta como el universo físico que vivimos.
Esos diversos planos de realidad relativizan la percepción de las cosas y del
universo, de tal forma que si cada materia, cuerpo u objeto tiene una única
condición espaciotemporal: el presente, todo lo que está fuera de su plano existencial se le actualiza como pasado. Un tren prácticamente no existe para
un cuerpo o ser situado en el centro del carril a 100 km de distancia; luego, al
aparecer en la distancia, respecto de la realidad referencial, el tren es tan
pequeño o grande como se observa hasta que sus “realidades” se confronten,
porque lo que chocan, más que los cuerpos son los planos de realidad que
ellos expresan. Imaginemos que desde un planeta “A” pudiésemos
trasportarnos en un segundo hasta otro planeta “B” dentro de una misma
galaxia (lo que podría equivaler, por ejemplo, a 100 millones de veces la
velocidad de la luz); luego entonces “A” y “B” estarían recíprocamente
referenciados respecto del presente y del pasado. Asimismo supongamos que
avanzamos en el espacio distanciándonos de “A” y “B” hasta el límite mismo
del universo, en éste el tiempo tendría que ser cero, pero si consideramos que
para el planeta “Z” ubicado en el borde de dicho “límite” supuesto, también le
valdrían los mismos referenciales, el límite de “A” como de “B” como de “Z”
como de cada cuerpo en el universo sería él mismo, pues referencialmente
cada plano de realidad es la única expresión posible del presente. Ahora, de la
misma forma debería existir una relación entre la magnitud máxima del
tiempo “presente” de cada plano de realidad y el valor mínimo o cero
referencial, que, siguiendo la lógica de la dinámica del universo, no sería
estático sino que estaría por sobre la velocidad de la luz, o sea, el instante
común a todo el cosmos, siendo así el tiempo expresión de la ralentización de
la velocidad “base” del universo, merced al acontecimiento probabilístico que
construye el presente de cada cuerpo y conforma e integra la historicidad
evolutiva del cosmos. Esto plantearía otra óptica del relativismo Einsteniano.
Desde esa lógica, si deseásemos transmutarnos en un segundo desde nuestro
planeta hasta alfa centaury, accederíamos instantáneamente al “presente” de
nuestra estrella más cercana así como de cada cuerpo del cosmos. De esa
forma, la luna está referenciada al plano existencial de la Tierra, ambos a la
del sol, el sistema solar respecto de la galaxia y así sucesivamente. De manera
que las distancias entre los cuerpos del universo equivalen al grado de
amplitud de sus planos existenciales.
Imaginemos que proyectamos sucesivamente tres imágenes de objetos
distintos, “a” “b” y “c”. De ello resultaría un tiempo “presente” diferente para
cada objeto, de manera que “a” estaría a “x” tiempo de “b” y a “2x” tiempo
de “c”, igualmente determinables en forma correspectiva para “b” y “c”. De tal forma que los tres objetos en conjunto constituirían el “presente”, pero
referencialmente cada uno conformaría su propio “presente” y “vería” a los
otros dos en tiempo pasado. Ahora, si se considera el tránsito entre los
objetos a cualquier velocidad menor a la de su “actualización”, implica un
tiempo o “distancia” tan grande como lenta sea esa velocidad con respecto al
referencial, empero, también así, a la velocidad de “actualización” sería
posible el tránsito instantáneo entre cada actualidad de cada cuerpo.
Si pudiéramos contemplar de alguna forma el universo completo “desde
afuera”, tendríamos la perspectiva absoluta del tiempo y del espacio,
comprobando que pasado y futuro son medidas relativas del transcurrir de un
universo que no transcurre, lleno de futuros y pasados conformantes de un
presente que lo fue, lo es y lo será siempre; y por lo tanto, comprendiendo
también que el universo adquiere sentido evolutivo e histórico únicamente
desde la consciencia, que surge de la inteligencia, que evidencia el estatus
superior de la vida, que manifiesta un universo vivo, inteligente y consciente.
Además, si consideramos el universo existiendo todo en un mismo lugar,
luego entonces ¿cuál es el tamaño del universo? ¿Qué referencias tendríamos
para establecer sus medidas? ¿Podría ser del tamaño de la cabeza de un
alfiler? El universo como esencia no transcurre, él existe o no existe, y
existiendo no tiene ya posibilidad de no existir, pues inmenso o diminuto
siempre será universo, es esa su infinitud, no poseer espacio ni tiempo ni
materia ni vida, sino constituir su posibilidad de expresión, ser la esencia que
los resume en un punto que unos llamamos Dios y otros de la forma que les
parezca, pero la incertidumbre del ser y la intuición de lo inalcanzable que se
tiene a la mano, habrán de delatar por siempre, la existencialidad más allá de
la materialidad, o, mejor dicho, en expresión superlativa de ella.
En fin, existen maneras diversas de pensar el universo, tenemos a lo mejor
algunos millones de años para hacerlo antes que la evolución nos pase
factura. El cosmos es tan infinitamente misterioso e inmenso que su
comprensión final ha de ser muy simple. Mientras tanto seguiremos aquí en
esta roca que orbita a una mediana estrella de 1.300.000 km de diámetro, que
“coquetea” a la distancia de treinta y nueve millones de millones de km con su
más cercana vecina, alfa centauro, en una comunidad de 200.000 millones o
más de las tiene nuestra galaxia, quien, siendo una entre miles de millones, a 2.000.000.000.000.000.000 de km cuenta a su “colega” más próxima:
Andrómeda. Tratemos de proyectar nuestro tamaño físico a esas dimensiones
tan gigantescas y pensemos en la magnitud de la tarea de conquistar la
maravillosa estructura llamada universo desde la concepción espacio tiempo
aparente, cuando apenas hemos puesto una vez los pies en nuestro satélite
natural.
Lo cierto es que está en nuestra naturaleza la “conquista” del universo y hacia
allá empeñaremos nuestro último suspiro como especie y como huéspedes de
este planeta. El paso inicial lo dimos en la luna, pero el salto definitivo se
producirá cuando cesemos nuestro empeño de plantearlo desde nuestra
particularidad existencial e iniciemos a comprenderlo en la verdadera
magnitud de su complejidad existencial, y cuando ello ocurra su explicación
tenderá a simplificarse extraordinariamente.
La dificultad del entendimiento y comprensión del universo no está en él sino
en las incapacidades del ser humano. Por eso, cuando la ciencia se hace fértil
espiritualmente y la religión “materializa” o “concretiza” a Dios como “hecho”
espiritual, la “razón” del universo se abre paso en nuestras consciencias.
La cuestión central de la comprensión del universo, es que ese sistema no
puede ser puramente material, porque entonces la vida carecería de sentido y
lógica, siendo imposible la conformación de las estructuras, sistemas y
principios que la posibiliten. Por eso la materia inerte no constituye la
verdadera dificultad del conocimiento, pues es el principio de la vida,
cualificante del universo, el verdadero problema cognoscitivo, al plantear
otros planos existenciales distintos al material, y en consecuencia, un universo
infinitamente complejo. La vida manifiesta al universo en su esplendor y
potencialidad, luego entonces, desde él debe iniciarse el principio vital y el
establecimiento de todas las condiciones ontológicas para su concreción.
La denominada “Paradoja de Schrödinger” expone la ambigüedad de la
realidad cuando se mide o se trata de explicar parcializadamente desde
determinado aspecto o característica. El error consiste en pretender igualar la
realidad sub atómica o cuántica con la realidad evolutiva concreta, pues en el
universo coexisten dos realidades que lo configuran: el universo esencia o
potencia y el universo concreto o evolutivo; constituyéndose así el ámbito de
lo real, que se impone a cualquier perspectiva específica. La realidad cuántica expresa el universo posible en toda posibilidad, la esencia generatriz,
conformante y conformadora del todo; mientras la realidad evolutiva
manifiesta un proceso histórico concreto, de probabilidades consumadas,
configurantes del abanico del porvenir.
Recordad que la “partícula” de la paradoja interactúa con el mecanismo a
accionar, además de la caja, el aire y el gato, quién, incluso con un maullido o
un zarpazo puede determinar el estatus de la partícula. Consideremos un
hecho más cotidiano: Una gran roca se desprende y se le viene encima a un
gato que juega despreocupadamente. Pudiendo ocurrir: A) Que la distancia
tiempo entre la roca y el gato sea tan larga que la probabilidad apueste por la
vida del gato, quien incluso podría no llegar a enterarse de la caída de la roca
y hasta morir antes por otra causa. B) Que la distancia-tiempo de la caída de la
roca sea tan corta que exceda la capacidad de reacción del gato, caso en el
cual el gato no tendría opción sino morir aplastado. C) Que la distancia-tiempo
de la roca esté dentro de los límites de la capacidad de reacción del gato,
quien entonces tendrá la posibilidad de saltar y salvarse.
Valga decir, las partículas son determinadas por su contexto hacia la mayor
probabilidad. En consecuencia, las leyes físicas expresan un grado tan altísimo
de probabilidad, que se consideran infalibles. La roca del ejemplo es un
conjunto de partículas determinadas hacia la mayor probabilidad contextual:
caer. Mientras que el gato expresa la facultad excepcional del ser vivo, de
modificar y configurar la determinación probabilística y, por tanto, de
sustraerse de la relación de causalidad que la manifiesta. En ese sentido, el ser
humano, exponente superlativo de esa facultad, ya se plantea formas de
sustraerse de la posibilidad de que una enorme roca “caiga” sobre la tierra.
Aun más, pudiere ocurrir que un fenómeno extraordinario del universo tenga
signada la destrucción de nuestro planeta, por lo cual estaríamos viviendo el
resto de un tiempo casuístico menor; pues el mayor ya está establecido por
una probabilidad ineluctable: la extinción del sol. Porque la principal causa de
la muerte, es la vida.
Ahora, cabe acotar que las paradojas al estilo de la del gato de Schrödinger, se
plantean no en función de que algo deba ser de una u otra forma, sino del
porqué las cosas no ocurren de una determinada manera, cuestionando las
carencias del razonamiento para su justa comprensión. Lo mismo que hizo el dolosamente incomprendido Zenón con las suyas, poner en duda la capacidad
de razonar ciertamente la realidad, cuando se desconocen o se asumen
indebidamente factores determinantes.
Era un planteamiento científico del sabio de Elea. Tan así, que dos mil
cuatrocientos años después la ciencia establece que tanto la tortuga como
Aquiles avanzan en saltitos cuánticos de paquetitos conformantes de la
materia que los integra, o sea, que el movimiento es discontinuo, solo que en
expresiones tan extraordinariamente pequeñas que el macromundo lo
manifiesta en continuidad; además la ciencia plantea que esos paquetitos o
cuantos de materia-energía se manifiestan en una dimensión de espacio y
tiempo relativizados, por lo que Aquiles y la tortuga en verdad conforman sus
propios espacios tiempo al avanzar, resultando que toda referencialidad es
respecto de ellos mismos y de un referencial común para todo el universo: la
velocidad de la luz. De manera que el punto referencial del movimiento de
Aquiles es donde se encuentre la tortuga, no donde haya estado; incluso
puede moverse Aquiles a una velocidad muy cercana a la de la luz, retornar un
año después y colocarse a la par de una tortuga que entonces tendría décadas
andando.
Hubiese sido extraordinariamente relevante para el desarrollo del
pensamiento occidental, si se hubiese tomado en serio las paradojas de
personajes como Zenón de Elea.
De esa forma el gato de Schrödinger, independientemente de cualquier
observador, tendría dos estados definidos posibles: estar vivo o estar muerto,
y de modo alguno pueden trasladarse a él los estatus propios del mundo
cuántico, por cuanto él en sí mismo constituye expresión del universo
evolutivo, y en consecuencia, desprendido entrópicamente “n” posibilidades
en lo inmediato del mundo cuántico, aunque ciertamente sí, ligado a él “n”
posibilidades de la aleatoriedad que expresa éste, pero no inmediata ni
absoluta, como sugiere la paradoja, sino, conforme a lo dicho, sometido a una
configuración histórica y determinación probabilística entrópica.
En ese sentido, supongamos que pudiéramos ver el mundo en el nivel del
átomo, divisaríamos los cuerpos prácticamente vacíos, conformados
básicamente por energía. Las personas, los objetos los animales, los árboles, todo serían diferentes estructuras de energía. Ahora, si fuésemos más allá y
viésemos el mundo al nivel de quantum, en ese caso hipotético todo se
confundiría con el todo, la indeterminabilidad absoluta convergería la realidad
concreta hacia el punto de origen de todo lo posible: el universo esencia. Es
decir, la realidad concreta es una construcción histórica proyectada
entrópicamente desde la realidad cuántica; por lo que el ser gato significa no
solamente su estructura molecular ni su lapso material de vida, sino también
todo el proceso evolutivo que resulta en él, más aun por la cualidad superior
que lo corona: la vida. De esa forma, probabilísticamente todo el universo se
resume en el gato, luego, éste ocupa un espacio y un tiempo creados por el
proceso evolutivo. Por eso cuando Einstein preguntaba irónicamente hacia la
física cuántica: ¿Entonces la luna no está allí?, la respuesta es sí está allí, como
el gato de la paradoja, como nosotros aquí, ocupando nuestros tiempos y
“espacios” creados por la evolución y determinados por un proceso
probabilístico que configura la “flecha” que le da sentido y expresión concreta
a lo cuántico: nuestro mundo real.
La fig. 1 ejemplifica la determinación probabilística de la realidad.
De manera que la cuestión existencial del universo se replantea cuando la
materia pasa a constituirse en cualidad que excede la mera transformación
para expresar el fin mismo de la energía universal: la vida, y su expresión más
sublime: la inteligencia. Es decir, los animales, además del plano material,
responden a un plano espiritual; siendo su máxima expresión el ser humano,
quien toma consciencia de esa espiritualidad y principio vital que animan el
universo, de quien se sabe expresión, y lo denomina: Dios; que, como se ha
dicho, es la mayor manifestación de la racionalidad humana y la más grande y
retadora teoría para la ciencia.
Consideremos esto: Si la inteligencia humana expresa obviamente una
cualidad del universo, por ende debe responder a una supra inteligencia
inmanente que la determina y posibilita. Luego entonces ¿piensa el universo?
¿Somos nosotros acaso una concreción pensante del universo esencia? ¿Por
qué nos empeñamos en ser tan miopes, torpes y prepotentes
existencialmente?, pretendiendo equiparar el destino del universo al nuestro,
de vida, desarrollo y muerte, sin la humildad de plantearnos como expresión
probabilística de un existir que lo fue, lo es y lo será por siempre.
Definitivamente, para acercarnos a la “comprensión” el universo, más allá de
los poderosos telescopios, sofisticadas naves espaciales y del espectáculo
evolutivo asombroso que nos desvelan, con apenas alzar nuestras manos y
ponerlas allí junto con las estrellas, así de cerca está el universo, somos la
misma energía, constituimos la misma materia y expresamos el mismo
principio que lo mueve: la vida. Precisamente desde aquí es donde debe
iniciar la ciencia su descubrimiento del cosmos, desde el propio ser humano.
Y no se trata en forma alguna de desconocer el rol esencial de la ciencia y sus
maravillosos logros en el sosiego de nuestra incertidumbre existencial, sino de
ubicarla en su justo valor y dimensión en cuanto al ser humano y su amplitud
ontológica y espiritual.
El asombro del que ausculta con el telescopio los cielos, no debería ser tanto
por lo poco visto de una inmensidad que tal vez ni la “humanidad” alcance a
conocer en su totalidad, sino por su significado, por el hecho de que él, siendo
prácticamente nada en materia en el universo, tenga la capacidad de
cuestionarlo y de comprenderlo, en una facultad que traspasa el saber científico, la experiencia común y las creencias, para constituirse en acto de
fe.
Precisamente ese despojarse la ciencia de su prepotencia y volver la mirada
hacia el ser humano y su relación e integración a la naturaleza, en una visión
holística y sinérgica, es lo que configura el nuevo paradigma que inicia el siglo
XXI, ya esbozado en la Declaración del Milenio. Pues el ser humano ha ido
cayendo en cuenta de que la sola cientificidad no resuelve su problema
existencial, al contrario, lo puede llevar a la extinción como especie, y por eso
trata ampliar su perspectiva hacia la espiritualidad, que abarca toda la
complejidad de su existir. Siendo una sublime manifestación de esa nueva
actitud existencial del ser humano, el progresivo reconocimiento del Derecho
Natural y de los Derechos Humanos.
Toda obra o creación humana es la expresión sinérgica de conocimientos, saberes, creencias, valores, experiencias, acciones y reacciones, motorizados por la razón, la pasión y la espiritualidad hacia un desarrollo que discurre momentos y etapas que en su conjunto resultan necesariamente en algo distinto del propósito inicial. Porque las mismas complejidades de los elementos que la determinan dotan a cada obra de una cualidad esencial a su autenticidad y cualidad expresiva: la insatisfacción; es decir, la imposibilidad de alcanzar la plena manifestación intelectual y espiritual. Luego entonces, toda obra será siempre un producto incompleto y cualquier acción que la pretenda será quehacer permanente y búsqueda constante.
Es así como la intención de originalidad en el contenido contextual y el sostenimiento de la hilaridad conceptual, despejaron los senderos hacia el propósito de establecer algunos criterios con el fin de concientizar respecto del nuevo paradigma que se vislumbra en los albores de este milenio y que se caracteriza por el búsqueda del encuentro espiritual del ser humano consigo mismo, con la sociedad, con la naturaleza y con el universo; lo que resultó, sin pretenderse de esa forma y planteado en esta edición, en un enfoque existencial desde lo que ha resultado en llamarse Humanismo Entrópico, o el intento de volver al ser humano en inicio y fin de la acción social, desde una actitud existencialmente más humilde, cierta y eficaz hacia la definición sensata y justa de la fabulosa amplitud de expresiones y posibilidades evolutivas que la probabilística le despliega, asumiéndose, no contradictoriamente como un producto evolutivamente terminado y, por tanto, con expresiones individuales y sociales defectuosas a desechar; ni como un ser inconcluso desviviendo en la miseria de lo que no es, tras una perfección que, por miserable, jamás podrá ser; sino como una hechura evolutiva actualmente plena y siempre incompleta, de la cual él participa con sus aciertos, errores, virtudes, vicios, valores, antivalores, cuyo saldo existencial cualifica los dones maravillosos que lo privilegian: la racionalidad, la conciencia moral y la espiritualidad; desde un propósito vivencial holístico y sinérgico de eficiencia; y en una perspectiva de justicia, igualdad, libertad, pacificidad y felicidad; hacia un punto de fuga de coexistencia social, clareado por los Derechos Humanos.
De manera que el resultado ha sido básicamente la concreción del intento reflexivo iniciado desde la libreta de notas Web, desarrollado en un pensamiento continuado soportado en sí mismo y sin buscar explicaciones ni justificaciones externas. Constituyendo, más que la manifestación meramente formal de conceptos, la expresión de un acto muy íntimo de fe, de creencia firme acerca de nuestras cualidades ontológicas y axiológicas.
Conformados estos textos en su formato general en un par de días, su desarrollo intermitente y consecuente hasta su publicación y aun en las correcciones posteriores, como las de esta edición, ha consistido en el intento de traducirlos desde la visión y experiencia existencial que manifiestan, con la mayor fidelidad y coherencia posibles. Por ello se hilan como un relato continuado intimo hacia las consciencias, como una pretensión reflexiva gestada desde aquel púber que escudriñaba la tan extraña palabra “usucapión” en el grueso tomo de enciclopedia, descubriendo así el misterioso y a la vez cercanísimo mundo del Derecho; luego, ya como estudiante de leyes, desde las lecciones de cátedra, desde aquella cinta de papel fijada a lo largo de la pared, en la que registraba cada día alguna nota aprendida del evolucionar del Derecho en la Roma nodriza, bajo la luz maravillosa de la racionalidad helena; y desde el aprendizaje, experiencias y reflexiones en la riqueza del privilegio del vivir. Desde todo ello, los cuestionamientos y el espíritu crítico fueron replanteando ese derecho romanista hacia una visión, o mejor dicho, desde una “intuición” humanista de lo jurídico; que progresivamente ha venido reconceptualizando y entrelazando la justicia, la libertad, la igualdad, la moral, la sociedad, el Estado, el Derecho Natural y los Derechos Humanos hacia el propósito holístico que se configura en estos textos como el Humanismo Entrópico. Por lo tanto, lejos de su pretensión está ser considerados criterios ciertos y mucho menos definitivos, pero sí el constituirse de alguna forma en acción racional y espiritual en procura del eterno camino de dar sosiego a nuestras incertidumbres existenciales.
Por eso en cada página se desbroza la intención, el libérrimo propósito de coadyuvar en la creación de sinapsis que orienten la conciencia y voluntad hacia la mejor comprensión de nuestras cualidades humanas y nuestros fines, en cuanto entes inmersos en un orden universal. Entendiendo siempre que el conocimiento por conocimiento es infértil y solamente útil para las telarañas, pues todo saber debe gestar ideas y criterios que en su conjunto y contexto configuren una visión y planteamientos sinérgicos, cuya implementación tiene sentido si se considera en toda su amplitud y significado en beneficio del ser humano.
En tal sentido es absurda la disyuntiva entre la ciencia que se proclama movida únicamente por la curiosidad y la religión que encalla al borde de un océano de fe, por cuanto en definitiva ambas evidencian caminos complementarios hacia el mismo horizonte existencial. Lo único es que la ciencia, aun sin quererlo, “descubre” a Dios tropezando racionalmente con su maravillosa obra; mientras la religión, teniendo consciencia de Dios, de hecho reniega de él, al limitarlo a un ideal “interesado” y no plantearlo ni aceptarlo desde la hermosa plenitud de su expresión universal. La religión ha tratado de acallar la ciencia y la ciencia no cesa en sus vanos esfuerzos de aniquilar a Dios; sin entender una, que así cierra la ventana hacia la verdad, y la otra, que de esa forma niega la primera y auténtica certeza, niega al ser humano y reniega de la cualidad más maravillosa que puede tener el universo: la espiritualidad. Paradójicamente los tropiezos racionales de la ciencia han ido reafirmando el sustento espiritual auténtico de la religión, mientras que la fe ha impedido que el ser humano perezca a causa de su soberbia y prepotencia racionalista.
En nuestro mundo globalizado todo está dicho y a la vez hemos dicho tan poco; estamos altamente evolucionados pero hemos evolucionado casi nada. En cuanto a la configuración de nuestras redes neuronales, entre Nerón y nosotros evolutivamente no hay distancia, ni entre los inquisidores, ni entre Hitler, ni entre Stalin.
Craso error es creernos nuestra ilusión evolutiva, a cada realidad histórica nos sentimos en el cenit de la evolución, cuando en verdad avanzamos sí, pero muy poco en relación con el potencial que intuimos. El problema es cómo medimos la evolución, o mejor dicho, cómo la vivimos. Porque nos sumergimos tan alienadamente en un mundo de refinamientos, de pretensiones y prepotencias tecnológicas e intelectuales, que nos olvidamos de nuestra humanidad.
Es que simplemente seguimos teniendo la columna vertebral de la serpiente con la cual compartimos los mismos instintos; por una razón muy sencilla, somos seres evolutivos, es decir, biológicamente estamos construidos sobre primitivismos. Cuánto nos cuesta aceptarlo.
A la fuerza de la evidencia hemos ido corriendo hasta algo más de medio millón de años nuestro “debut” en la evolución, estableciéndola como la fecha tope para el “nosotros”, olvidando los millones de años de evolución como homínido pensante. Cuánto nos cuesta aceptar a la pequeña “Lucy” como nuestra querida “abuelita”.
El salto evolutivo hacia el ser pensante, capaz de tener conciencia y espiritualidad, no tiene parangón y está muy por encima de la especificidades de una especie como la nuestra, que a lo mejor por azar evolutivo es la única, ni tampoco hubo de haber sido la mejor, simplemente aquí estamos, privilegiándonos del monopolio fortuito de una facultad sublime que a veces nos pesa tanto, cuajada durante los millones de años que necesariamente deben comprender el “nosotros” amplio, lógico y justo, enunciando principios, fines, valores y derechos e instituciones naturales, derribando definitivamente los diques conceptuales que nos impiden acceder a la igualdad en su pleno y sublime significado, y también asentándonos evolutivamente, es decir, tomando consciencia de dónde venimos, qué somos, donde estamos y hacia dónde vamos.
Si no nos extinguimos antes, en un millón de años existirán otros humanos radicalmente diferentes y seguramente para ellos seremos simplemente seres primitivos que hacían “pininos” en ciencia y tecnología; pero su existir mañana necesariamente habrá pasado por nosotros hoy, como todos hemos pasado por aquel torpe homínido que una vez alzó sus manos al cielo tratando de conocerse a sí mismo, queriendo comprender el universo, pretendiendo alcanzar a Dios.
El presente es el pasado potenciando nuestra realidad y el futuro es la proyección del presente, luego entonces, el ser humano es predecible en sus acciones y reacciones primarias, y por ello, con la posibilidad de sensatez histórica, es decir, de creer y tener fe en la potencialidad de sus virtudes, pero también, de saberse portador de vicios y antivalores que lo acechan a cada recodo de su existencialidad.
El problema está en la ilusión evolutiva que nos disocia de la realidad y nos lleva a considerar coyunturas los hechos y acontecimientos históricos de horror y maldad, cuando en realidad constituyen expresiones genuinas de nuestro “ser humano”, y por eso susceptibles de aflorar en todo momento.
Es que los Nerón y los Hitler y los Stalin continúan entre nosotros; los mismos imperios, el mismo racismo, la misma xenofobia, la misma crueldad, el mismo desprecio por el ser humano. Continuamos presos de nuestro primitivo egoísmo camuflado de refinamientos y usufructuado por teorías políticas y económicas.
Pero también Gandhi, San Francisco, Luther King, Lincoln y Bolívar están con nosotros en sus ejemplos de vida, de lucha y de fortaleza ética. Y principalmente Jesús continúa vigente con su mensaje redentor. Esa es precisamente la buena nueva perenne de la actualidad humana: la posibilidad de ser mejores, de poder traslapar nuestros primitivismos y atavismos con principios y valores que legitimen la racionalidad y justifiquen nuestra espiritualidad. Siendo ello la fuerza generatriz del propósito de estas reflexiones, autenticar nuestra existencia desde esos principios y valores, buscando hacerla más plena y trascendental.
Así pues, no pretenden estas notas establecer ni determinar dogmáticamente nada, pues contradeciría el mismo espíritu crítico que las originó, además, el culto es para los templos. Por eso, estos textos no comienzan desde respuestas sino desde interrogantes, dentro de la intención honesta, el compromiso ético con la verdad y el profundísimo respeto por los criterios que contrasta.
El espíritu crítico, en su búsqueda de respuestas pertinentes a la verdad, se constituye en posibilidad y potencialidad de la conciencia moral y de la acción ética, siendo preclaro el ejemplo de Jesús el de Nazaret, que con su irreverencia cuestionó dogmas, abriendo brechas hacia la verdad e iniciando un camino hacia un propósito de fe.
El paradigma positivista, materialista capitalista y socialista marxista, imperantes en nuestro mundo contemporáneo, han pretendido deslastrase del mandato de la moral y de la ética, negar el Derecho Natural y los Derechos Humanos en cuanto imperativos del orden natural, incluso desechar la racionalidad en su plena acepción, reduciéndola a simples relaciones lógicas convenientes. Queriendo quitarle así las coordenadas existenciales al ser humano y despojarlo de su motor y sustento espiritual. Porque, cuando los silogismos se hacen absurdos, allí comienza la espiritualidad, siendo que la mayor abstracción y a la vez simpleza de la racionalidad humana, está resumida en Dios; pues en él convergen los valores, principios y reglas que rigen al universo, no medibles ni cuantificables, ciertamente, pero sí vivibles y proyectables por una cualidad sublime nacida de la racionalidad pero que la trasciende: la espiritualidad.
En fin, si lograre de alguna forma accionar las conciencias hacia la crítica y valoración de nuestras estructuras políticas, sociales, jurídicas y culturales, el objetivo de estas notas quedaría más que satisfecho.
El Derecho y la poesía no deben estar separados. Pues el Derecho es al hombre una hermosa metáfora que lo perfecciona en cuanto ser social, lo concilia con el medio ambiente y lo integra armónicamente al universo, del cual deviene y a cuyas leyes y principios está insoslayablemente sometido.
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El evento electoral del pasado 28 de julio constituye el punto de inflexión de la lucha por el rescate de la democracia; el heroico triunfo de la racionalidad, libertad, justicia, dignidad, moralidad, ética y espiritualidad; el cóctel que desde siempre y por siempre ha de romper las cadenas de la opresión.
Es que el triunfo es de tal magnitud y significado político, que los demócratas debemos estar de júbilo, felicitándonos en las calles, agradeciendo en los templos al Creador, entrelazándonos en las familias con mayor fortaleza y fe, y sembrando y regando en la sociedad esperanza, fe y, sobre todo, la razón omnipresente de la justicia.
Las redes sociales, en cuanto hecho social, han de ser reguladas jurídicamente. El problema radica en la justa dimensión, proporción y trascendencia de esa regulación. Por justa, debe integrar los intereses y perspectivas de toda la sociedad; planteada desde la necesidad de un presente que es el pasado de un futuro insoslayable; valga decir, desde la conciencia de estar ante un hito evolutivo de las sociedades humanas, ante una auténtica revolución existencial de la humanidad.
Por su parte, la dimensión, proporción y transcendencia, llaman a la comprensión, sensatez y eficacia, en consideración de un fenómeno evolutivo social,en el que, como jamás, el ser humano, ha acortado las distancias...
lLa genialidad tras las teorías como la de la “Relatividad Especial" radica, más que en los formalismos racionales respecto de los precedentes o fundamentos teóricos experimentales, en la concreción extraordinaria de una forma radicalmente diferente de concebir la realidad, derruyendo así el universo "definitivamente comprendido" de Newton, al despojar su espacio del fundamento temporal absoluto, para concebirlo desde una perspectiva temporal-espacial que funde los tiempos en las distancias y confunde las distancias en los tiempos, dentro de la expresión energética que los posibilita, en referencia y linderos determinados por la luz. Valga decir, el universo de Heráclito...
El socialismo marxista siempre está al acecho de la democracia, esperando alguna coyuntura institucional para imponer la hegemonía de su ideología. por ello, necesario es establecer su modus operandi para poder contrarrestarlo eficazmente hacia la defensa de la democracia y el Estado de Derecho. He aquí un aporte.
Tan inmenso es el logro tecnológico, científico y cognoscitivo que ostenta la actual generación humana, que luce minúsculo ante el panorama inmensurable que proyecta al porvenir. De allí la angustia, el desasosiego, el desarraigo, el extravío y el desatino existencial que caracteriza a la sociedad contemporánea; ante la incapacidad de asumir el replanteamiento existencial radical que esta encrucijada evolutiva le exige, aferrada a una concepción de la realidad y del mundo escapándosele de las manos, que le impera el cambio para preservar el fundamento de su existir.
Pero también de allí el despliegue extraordinario de posibilidades evolutivas, como nunca jamás tan ciertas ni tan posibles, que desde sus justas, sensatas y pertinentes definiciones y elecciones, le significan al ser humano su mayor responsabilidad existencial y la más grande prueba a su racionalidad y espiritualidad.
Por ello la intención del Humanismo Entrópico: Resustanciar la sociedad , el Estado y sus instituciones, desde el reencuentro con el ser humano, la reconciliación con la moral y la espiritualidad, la integración al habitad del universo que los posibilita y el sometimiento a las leyes naturales que los determinan; como los Derechos Humanos, que llaman a la reconfiguración radical de las estructuras sociales, jurídicas y económicas, reflexionadas, en original enfoque, en función del proceso entrópico que estructura y desestructura al universo en su probabilística maravillosa de posibilidades infinitas, configurables y determinables, en virtud racional y espiritual humana, hacia una más justa, eficiente y plena coexistencia social.
En fin, no se trata de ideología, ni doctrina, ni manual de preceptos políticos, ni propuestas fabulosas, ni oferta engañosa de logros políticos presuntuosos; sino simplemente de reflexiones críticas realistas, y por ello trascendentes e irrestrictamente honestas, en pretensión del razonamiento justo y la acción eficiente hacia la convivencia social en la plenitud evolutivamente posible.
El gran problema político de Venezuela ha sido la falta de liderazgo con la conciencia necesaria de su responsabilidad histórica, y con la generosidad social suficiente para sobreponer a sus intereses personales la construcción institucional de la sociedad.
Bolívar no comprendió que su labor política hegemónica terminaba en 1824 – como sí lo hizo, en su circunstancia, San Martín- y que en adelante su función habría de ser la del conciliador de la nueva realidad que se les venía encima, porque es muy fácil ser esclavo, pero extremadamente difícil ser libre. Tampoco los héroes independentistas sobrevivientes estuvieron a la altura del reto superior de la independencia, la posibilitación de la sociedad de todos, debido a la desigualdad atávica del conquistador, que arrastraban, y que constituiría el sustento cultural del caudillaje montonero del siglo XIX.
De niño vi una película de lección inolvidable: Un forastero llega a un pequeño poblado. En la cantina discute con un lugareño, quién, horas más tarde, resulta muerto en un granero. Al día siguiente la poblada trata de ahorcar al forastero, bajo cuatro “contundentes” argumentos: 1- El fuerte altercado verbal con el occiso. 2- La reputación de la víctima, de hombre de bien , honesto y respetable ciudadano. 3- La autoridad moral reconocida del testigo que afirma haber visto huir al forastero del lugar del crimen. 4- La fama de pendenciero del forastero.
El desequilibrio es la cualidad que posibilita la expresión de la dinámica equilibrante de la estructura de los poderes del Estado. Ello es contrario a la concepción tradicional que asume el desequilibrio como una perturbación a un funcionamiento idealmente perfecto.
La diferencia del proceder entre ambos criterios es radical. El tradicional fuerza a los poderes al sostenimiento del equilibrio, pretendiendo un resultado funcional conciliatorio.
Mientras que el criterio que aquí se expone, asume el desequilibrio funcional como una expresión intrínseca a la dinámica que posibilita el equilibrio de la estructura, pretendiendo la máxima eficiencia funcional por la acción del cumplimiento del deber constitucional, que obliga.
El caso las empresas propiedad del Estado, evidencia la ineficiencia congénita del marxismo. Con decenas de miles de reclamos y denuncias por servicios no prestados, cobros indebidos, maltratos verbales..., incluso soportados con grabaciones videográficas publicadas en redes sociales, sin que ninguna autoridad nacional haga algo. Al contrario, se explayan en loas para la gerencia de esas empresas, mientras le entregan el comando de sus "cuadrillas técnicas" a proselitistas del partido del gobierno, que le ponen la guinda la tarta de la ineficiencia, cuando no de la degradación de la moral, las buenas costumbres y del debido comportamiento profesional y ciudadano. Luego hablan de una cruzada por el civismo y en contra de la corrupción en la administración pública.
Le bastaría al gobernante, por sobre los informes mudos, inspecciones ciegas y auditorías sordas,...
Excelente artículo. El problema es la horma de la quejadera, llorantina y golpes de pecho tercermundistas. El mundo yendo hacia adelante y nosotros, los torpes tercermundistas, empeñados en detenerlo, y hasta en la locura jacobina de pretender irvertirle el rumbo.
Porque el “subdesarrollo”" es fundamentalmente incomprensión del "desarrollo", que lleva al craso error de su aborrecimiento y confrontación radical, en vez de su reconceptualización y transformación desde la auténtica naturaleza que lo instrumenta y la realidad e hilaridad histórica evolutiva que lo posibilita.
“Al César lo del César”. La "computadora", es decir, la unidad electrónica de cómputo, cálculo y registro, manejo, transformación y generación automatizado de información, en ejecución, en lenguaje binario, de instrucciones programadas y controladas; es un prodigio tecnológico comunicacional revolucionario, puesto a disposición de las masas pobres del mundo por...
Toda obra tecnológica es expresión de la posibilidad, en plenitud siempre actual, del quehacer humano. Desde aquellas rudimentarias herramientas de sílex, el dominio del fuego y el instrumental básico subsiguiente, se fundamentó la progresividad del obrar con el que el ser humano ha allanado los senderos de su extraordinario emprendimiento existencial, del cual una de sus posibilidades es el estatus tecnológico que ostenta la sociedad contemporánea. Progreso que no implica, al modo renacentista cartesiano, una perspectiva finalista, conclusivamente necesaria; sino la ampliación probabilística de objetivos, opciones y posibilidades; de cuya elección, disposición y aceptación se construye la cultura tecnológica.
Hasta hace un siglo el quehacer tecnológico, fundamentalmente práctico-empírico, desfasado de su entendimiento y comprensión científica, respondía a dos premisas que le informaban la virtud de su instrumentalidad:
La espesura de la selva abrazaba el seco ruido del avanzar del caballo, ella no quería ser testigo de la ignominia, pretendiendo ahogar la cuenta regresiva hacia un destino inefable pero ineludible, marcada por el síncrono golpe de la triste marcha.
Todas las aves y animales guardaban silencio al paso del andante y el viento ya no quiso pasear por allí, yendo en busca de otros rumbos. Parecía que la naturaleza entera quisiese pasar desapercibida y burlar al destino, de faz humana, que aguarda en cualquier recodo.
Sobre el caballo el hombre, mirada lejana, cuerpo distendido, como si viajara rumbo a la nada, como si en cada metro andado avanzara su carne y el alma quedara; era como si aquel viajero fuera regando...
De acuerdo, pero faltan los "reaccionarios": Conservadores rancios erigidos en Cronos deteniendo el tiempo, reinando con Parménides mundos siempre derrumbados por la razón, verdad, justicia, igualdad, libertad y confraternidad. Además de los "revolucionarios": Que en supina incomprensión de Heráclito, allanan atajos para troncar historia y finiquitar evolución, buscando mundos ficticios en la vuelta de la esquina a la que siempre regresan acompañados solidariamente por Sísifo, hasta que ...
Cuando aquel indefenso y torpe homínido descubría su ser espiritual, iniciaba en amor, libertad, moral y ética, su gigantesco emprendimiento existencial, a llamarsehumanidad, en probabilística maravillosa y sentido teleológico hacia una verdadsiempre posible y eternamente inalcanzable.
Así, el ser humano y las sociedades en las que coexiste, son posibles en toda posibilidad, dentro de un espacio evolutivo-histórico, lindero a cualesquiera teorías o proyectos políticos. La acción política en contra de la naturaleza humana, tiene los días contados. El infierno soviético duró sesenta años. El genocidio nazi, en una década claudicaba con pildoritas de cianuro. Su averno prostituyó a Cuba en cuatro. Mientras este, avizora su ocaso apenas a un quinquenio de "radicalización".
De allí el fracaso inevitable de enclaustrar al ser humano y los fenómenos sociales dentro de pretenciosos constructos filosóficos...
Es recurrente el error de converger en un personaje las causas de los acontecimientos históricos; sobredimensionando sus posibilidades realesy, sobretodo, soslayando, cuando no despreciando, el real acontecer histórico. Imposibilitándose así el correcto aprendizaje de la experiencia histórica.
Así Marx, es sujeto y objeto de su momentohistórico. Un hombre que tratando de comprender los mecanismos de la economía en las sociedades de su tiempo,terminó gestando una obra que de unau otra formasería en adelante un factor principalísimo en la conformación de las sociedades humanas.
Será que si la no contradicción afirma la verdad, entonces es la contradicción el motor que impulsa y revela a ésta; siendo que en el mundo ideal de las certezas la no contradicción sería la regla, mientras que en este mundo de las incertidumbres, la contradicción impera?
El principio de no contradicción es un camino hacia la verdad, es una forma lógica de ver concretarse y de pensar de la manera esperada la realidad; empero es la contradicción, en criterio de Platón," los contrarios en acción o reacción, en el mismo lugar, en la misma relación y al mismo tiempo", quien delata la verdad, en cuanto direccionada hacia el propósito o fin que constituye el hecho existencial, y en tanto responde a un sentido teleológico de la realidad.
Lo decían, Insistían y persistían, hasta que ocurrió: La confrontación social es ya es irreversible en la patria de Bolívar. La cuestión está en el modo y las circunstancias. Dios quiera sea por la vía racional y pacífica, valga la redundancia.
Es que no se puede errar tanto sin consecuencias funestas como las actuales, apenas tenues reflejos de las que se avizoran.
Todo inició desde siempre, desde la sarta de falacias que arrastra el marxismo-leninismo. Pero fue cuando los líderes de segunda monta, y por ende sin causa legítima y queriendo figurar y hacer más de lo que pueden, asumieron el mando del proceso; que comenzó la cadena de yerros, o, en términos menos eufemísticos, las garrafales metidas de pata...
Era el día... Del triunfo del buen proletariado sobre la malvada burguesía. De la concreción definitiva del socialismo en el mundo. De lograr en un dos por tres lo que ha sido la pesadilla de la política, la conciliación entre las causas y el destino de la riqueza, que ni Smith, ni Marx, ni Ricardo, ni Keynes, ni Friedman... Era el día en que desde unos sujetos y una nación, predestinados, iniciaría el gran movimiento redentor de las sociedades humanas. Aquello que tanto aspiró e inspiró al movimiento liberador nacionalsocialista alemán, hoy los humildes seguidores de una ideología hermana al fin lo han concretado: el vuelco definitivo de la evolución de la humanidad, hacia un estadio definitivo de suprema estabilidad, felicidad y paz...
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII EL DERECHO, LA CIENCIA DE LA LIBERTAD Perspectiva Entrópica
La libertad constituye el gran acontecimiento del universo, cuya evolución no es sino una gran explosión redentora. Todo absolutamente todo en el cosmos tiene una cualidad: la de ser libre. Cualidad intrínseca a cada ser, a cada átomo, a cada partícula, pero que a la vez conforma la maravillosa sinfonía de la libertad, de ser todo y nada a la vez; es decir, su plenitud circunstancial es posibilidad de todo lo posible
Así, el universo se le ha revelado al ser humano como un inmenso escenario entrópico, y por ende, divergente en toda su probabilística evolutiva, es decir, es el “desorden” lo que le permite explayarse en sus infinitas expresiones existenciales.
En la actualidad resulta imposible tratar del Derecho o de cualquier otra ciencia social, sin...
LA TRANSFORMACIÓN DEL ORDENAMIENTO JURÍDICO A LA LUZ DEL DERECHO NATURAL
El Derecho nace como respuesta racional a necesidades fácticas existenciales, y desde esa circunstancialidad evolutiva que lo caracteriza evoluciona hacia un estado de conciencia superior, hacia una ponderación ética de la existencialidad humana.
Por ello, el Derecho en su transcurrir histórico va configurando perspectivas que especifican, distienden, crean, desechan y sobretodo descubren y transforman conceptos, criterios, valores y principios, expresando una manera nueva de concebirse existencialmente el ser humano, otra forma de conciliar su ser, suyo, propio, de cada uno, aquí y ahora, con el ser de todos, en todo tiempo y lugar.
De esa forma el Derecho, en cada reconfiguración histórica pierde, crea , transforma y reordena sus referenciales evolutivos, despojándose de esa linealidad mecanicista con que se le pretende someter, para constituirse en expresión espiritual redentora de la existencialidad de un ser condenado a...
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII ACERCA DEL CAMBIO SOCIAL
En las sociedades el cambio evolutivo se gesta entre tres fuerzas: La que pretende llevarlo más allá de sus posibilidades reales, la que por inercia trata de mantenerlo anclado al paradigma que la sustenta, y la que equilibra las fuerzas contrapuestas, fincándolas en la realidad, que jaloneada a uno u otro extremo siempre, siempre, termina por imponerse.
Porque el cambio es fundamentalmente un estado de conciencia. Pero no se trata solamente de la conciencia de la necesidad y ni siquiera de la acción hacia el cambio, sino de la conciencia de su cualidad evolutiva y amplitud política y sociológica. Es decir, un estatus que trasciende la voluntad para constituirse en ubicación sinérgica y holística respecto a un todo en fluir perenne, en cambio constante pero inmutable en su ser esencial... Leer más:
Definitivamente la política, como todo en este mundo, siempre termina por tomar el cauce de la realidad. Es que por más que teorías sofisticadas alienen a caballeros de papel a blandir espadas en contra de molinos de viento; al final no quedan ni los caballos ni las espadas ni los molinos, ni siquiera el viento; tan solo el sujeto y la ruma de sofismas que lo enajenaron de la realidad.
Así, la realidad pinta un país con una profundísima crisis política, económica y social. Un país con la institucionalidad en escombros manejada a discreción por el partido oficialista. Un gobierno estólido anquilosado por los dogmas falaces a los que se aferra, solamente sustentado con un 30% del electorado, merced a la confusión del uso de los bienes públicos con los propósitos políticos particulares. Y unos grupos opositores cuyos dirigentes no han entendido la imposibilidad del retorno...
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII La Evolución. Reflexiones III
“El Origen de las Especies”, la prodigiosa obra de Charles Darwin, no deja de asombrar cada vez que se aborda el tema; empero también cada vez el enfoque debe ser más punzante, la crítica afilada y la valoración intelectualmente más desprejuiciada e irreverente.
Lo mejor de ese tipo de teorías con tantos vacios, absurdos y contradicciones, es que permiten cualquier tipo de conjeturas, sin poder contradecirlas válidamente, a riesgo de negarse a sí mismas. Siendo así, tratemos pues.
La primera gran virtud de “El Origen de las Especies”, es haber afirmado el evolucionismo en el momento y lugar apropiado, y con un basamento científico suficientemente sólido; pues unos 50 años atrás, el planteamiento evolucionista innovador del Francés Juan Bautista Lamarck fue despreciado y ridiculizado. Otro punto afirmativo fundamental es la exhaustiva investigación de campo que soporta a la obra. Destacando también el carácter de que, constituyendo de por sí un criterio científica, religiosa, sociológica y ...
El gran salto evolutivo de la humanidad, el cultural, es relativamente reciente, apenas unos diez mil años, cuando el ser humano, más allá del simple sobrevivir comenzó a preocuparse del vivir, en toda la potencialidad que desconocía, y desconoce, pero que intuye. Descubriendo de esta forma una expresión integradora y potenciadora de su existencialidad: la cultural; y una dimensión superior de su ser: la espiritual.
La cultura funde la existencia humana hacia un acontecimiento que la trasciende, la humanidad; y la proyecta hacia un estatus superior: la espiritualidad. Valga decir, la humanización expresa existencialmente la espiritualización del ser humano, pues a éste, al contrario del animal no racional, quien agota su posibilidad existencial dentro de los linderos evolutivos; lo impulsa la implenitud de ser que lo caracteriza, ese "apetito" por ser cada vez más humano, esa "hambre" espiritual que a la vez de sustanciar su vivir, le da el desasosiego, la incertidumbre, el asombro, que motorizan su conciencia y razón hacia la pasión de un acontecimiento existencial que comenzó recogiéndolo en la religión, continuó tratando de resumirlo en la ciencia, intenta comprenderlo...
Inicia la ley enunciando hermosamente dos propósitos: a) Contribuir a generar las condiciones necesarias para promover y garantizar el reconocimiento de la diversidad, la tolerancia y el respeto recíproco…b) Prevenir y erradicar toda forma de odio, desprecio, hostigamiento, discriminación y violencia…
Antes de establecer los valores y principios, ha debido delimitarlos conceptos señalados, a los propósitos de la ley; en preservación del principio de legalidad y de la seguridad jurídica.
Tal omisión enseguida da al traste con la presunta intencionalidad de concientización ciudadana y pacificación social, pues dejar a la libre interpretación conceptos designificados tan subjetivos y amplios, al contrario de la pretensión enunciada, genera en el ciudadano enorme incertidumbre, tanto respecto de los alcances y consecuencias de sus actos y sentimientos, como de los límites de sus derechos, que en contrapartida se pudieren desbordar.
Porque el odio, el desprecio, el hostigamiento, la discriminación y la violencia expresan existencial y culturalmente al ser humano y a la sociedad...
El nombre de la señora noviene al caso, lo importante es que igual a millones en este país de desgracias y al contrario de Marcelino,esta ciudadana no tiene ni harina, ni pan y mucho menos vino.
Pascualina puede ser la señora que tiene cuatro años esperando a que este gobierno gobierne; o la madre a la que se le murió el hijo porque en el hospital no tenían ni guantes quirúrgicos y el quirófano estaba contaminado; o la abuelita que se le va la pensión en un solo medicamento; o la trabajadora que entre el transporte y cuatro alimentos se le esfuma el salario mínimo “más alto de América Latina”; o la que padece de terror y desasosiego por el foso en que se está sumiendo su país.
Igualmente se pudiere llamar así cualquiera de los personaje...
Desde siempre la música vallenata me causó ruido; porque más allá del respeto a su expresión cultural, dominaban los prejuicios, la mala fama bien ganada de algunos de sus principales nuevos exponentes y principalmente el flagrante secuestro mercantilista de una expresión musical vendida en vitrina de alcohol, sexo, lujos, drogas, violencia y muerte.
Y desde esos criterios el contenido musical del vallenato perdía todo sentido tradicional cultural, pues, viniendo desde la literalidad del fraseo llano y cotidiano, y marchando hacia un lirismo rebuscando solamente acetato y escenarios, huérfano del contexto social y cultural que define, sustenta ysobretodo gesta las expresiones musicales populares; cuando mucho, no representaba más que pinturas musicales bonitas, llenas, a lo sumo, de virtuosas pinceladas instrumentales y vocales que morían cuando iniciaba el difuminato de la belleza hacia la...
Indudablemente elestablecimiento del Estado, en cuanto razón superior que ordena, cohesiona, integra y proyecta el cuerpo social desde y hacia un ser histórico común, ha constituido uno de los grandes descubrimientos políticosde la humanidad.
Es que el Estadono solamente delimitalas sociedades, en tanto expresionesculturales, sino que, por ello, las posibilita. Valga decir, ubica al ser humano dentro de un ámbito existencial, cultural, histórico y geográfico, en función de una razón común de justicia, libertad, igualdad, solidaridad y paz; permitiendo el existir en su plenitudhistórica evolutiva y contextualizando el ser dentro de una posibilidad superior, de la que es expresión.
Es de lugar común en la perpetua insatisfacción existencial del ser humano, las quejas respecto de la conformación política del mundo actual; sin considerar que jamás fue tan justo, libre, igualitario y pacíficoel modus vivendi de las sociedades humanas; que nunca los pequeños grupos humanos han estado tan protegidos de la depredación yhasta aniquilación por parte de las inmensas urbes; que ya no parten a diestra y siniestranaciones a devorar a otras; que ahora las culturas se suman, no se restan.Que hoy, el individuo es ciudadano del mundo, y no el mundo...
Nosotros, los cantores y cultores de la patria de Bolívar:
Considerando, la orden pública y notoria del ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, mediante la cual el Poder Ejecutivo se dispondría a crear un programa cultural musical llevar el joropo llanero a cada una de las escuelas del país.
Considerando, que el joropo llanero forma parte integral e inseparable del riquísimopatrimonio cultural de la nación venezolana.
Considerando, que la Constitución Nacional, en su artículo 3,establece como un fin esencial la defensa y desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, siendo la música tradicional expresión existencial fundamental del ser humano y, por ende, conformante de su más íntima libertad de ser, de proyectarse existencialmente en cuanto sujeto individual y social, material y espiritual, moral y ético...
En política existen momentos definitorios; acontecimientos que marcan el existir de las sociedades; sucesos políticos que evidencian con crudeza y hasta con violencia la fractura institucional y cultural de la sociedad. Actuaciones que revelan elfracaso flagrante de la política, en cuanto instrumento cohesor, integrador y posibilitador del ser social humano.
La reciente alocución del actual Presidente de la República (PDR) ante la inconstitucional e ilegítima Asamblea Nacional Constituyente (ANC), sin lugar a dudas constituye para nuestro país uno de esos cruciales momentos políticos en los que la luz de la racionalidad, o de la simple sensatez, impone la reflexión objetiva, que se exprese en acciones política, jurídica, institucional, cultural, existencial y socialmente realistas,eficaces y, por ende, éticas.
Así, ya las dudas han sido despejadas. El PDR se ha hecho del poder absoluto del Estado. Con una ANC mandada y manejada cual marioneta;con la Asamblea Nacional institucionalmente inutilizada...
Definitivamente, estaVenezuela de Dios no tiene remedio. En este país forajido cada día se imposibilita más el convivir.El Estado de Derecho, inexistente. La democracia, prostituida.El Estado, secuestrado.La institucionalidad, abrogada.Los derechoshumanos, derogados. Y la sociedad a punto de estallar.
Es una verdadera locura pretender construir un país desde los criterios e intereses de una parcialidad política. No puede un sector social imponer, manu militari, su “verdad” a toda la sociedad. Resulta absurdo, insensatoy torpe, creer que la otra parte del país va a permanecer inactiva por siempre, sin cobrar en algún momento las deudas al respeto de sus derechos y de su dignidad.
Nunca se había visto en este país tanta intolerancia y desprecio por elpensamiento contrario. Para el factor político en gobierno, el individuo de libre criterio no existe fuera de su ghetto ideológico, cuya fuerza somete libertad, voluntad y autonomía.
Existenfrases o títulos que aunque nacen o se conocen en determinada época, parecieran existir desde siempre y por siempre, en cuanto expresión de lo humano, en sus dolores, en sus valores, en sus creencias, en sus esperanzas y en su fe.
Quién no ha sentido en cualquier circunstancia que ha “arado en el mar”. Quién no ha “tenido un sueño”; quién no ha aspirado un mundo mejor, más justo. Qué individuo o sociedad no ha padecido en su existencia acontecimientos dramáticos que se inscriben en sus conciencias por siempre; para en adelante constituirse, desde sus memorias, más que lamentos, en reproches a la racionalidad, por su torpeza para posibilitar siquiera en mínima eficacia la coexistencia justa, libre, igualitaria y pacífica del ser humano.
Y quién no puede sentir y padecer en la actualidad de esta Venezuela el estado de odio, discriminación y segregación social...
“No hay imposibilidad lógica en la hipótesis de que el mundo se creó hace cinco minutos, con una población que «recuerda» un pasado completamente irreal. No hay una conexión necesaria lógicamente entre eventos de épocas distintas; por lo tanto, nada de lo que sucede ahora o sucederá en el futuro puede refutar la hipótesis de que el mundo comenzó hace cinco minutos.”
Bertrand Russell
A ese planteamiento “tropezado” en la web, cabe hacerle las siguientes consideraciones:
Si el mundocomenzó hace cincominutos y todo el pasado es recuerdo de una “irrealidad”; luego entonces, igualmente pudo haberse creado hace un minuto con una población que recuerda “irrealmente” que el mundo se creó hace cinco minutos trayéndole el recuerdo de un pasado irreal. Así mismo, también...
En la evolución de las sociedades humanas se producen fenómenos que trastocan sus fundamentos políticos, sociales y culturales, en nivelesque manifiestan el grado del represamiento inercial del cambio o dinámica esencial a su existir, producto de la necesidad de la estabilidad y el orden, que le permiten desarrollarse evolutivamente. Ello implica, en primer lugar, que la revolución es un acontecimiento social natural, en cuanto es inherentea la sociedad. En segundo lugar, quela reacción al cambio, o conservación del estatus quo, responde a la necesidad de estabilizarel sistemaal propósito de su eficacia funcional. Y en tercer lugar, que, luego entonces, el cambio social y la reacción a él, no son contradictorios sino complementarios, pues constituyen expresiones necesarias de un proceso evolutivo que, como tal, debe manifestarseen plenitud en lo actual y en lo trascendente, es decir, así como la vida cualifica y justifica la extinción, puesevolutivamente la extinción suponela existenciay generación de vida; así también, la estabilidad en las sociedades cualifica y justifica el cambio quelo motoriza, porcuanto , entrópicamente,el orden establecido debe ser la expresión necesaria y eficaz del cambio social.
Cuentan que eleminente matemático y lógico Austriaco Kurt Gödel, cuando comparecía ante el juez que le concedería la nacionalidad estadounidense, al ser cuestionado respecto de la Constitución de ese país, respondió señalando varias contradicciones en su texto e incluso afirmando que había hallado la posibilidad constitucional, tras su lógica aparente, de instaurar un régimen totalitario contrario a la república democrática; lógicamente, ante semejante aseveración y en esa circunstancia, sus acompañantes y también solicitantes, entre los que destacaba su amigo Albert Einstein, actuaron de inmediato para mantener en los cauces de la “lógica” aquel espíritu genialmente lógico, siempre irreverente, inoportuno y problemático.
Es que de la lógica “convenida” y “formalizada” de lo común, no se escapa nadie, pues es una manera, intencional o inconsciente, de conciliar o ajustar el querer con el poder, es decir, no razonamos los hechos en su significados, propósitos y alcances reales,sino que, o los ajustamos falazmente a nuestros intereses o nos amoldamos a sus falacias, ya por conveniencia, ya intereses malsanos, por ignorancia, ya por pereza mental, ya por simple comodidad.
Ember es una ciudad subterránea, construida para albergar la raza humana durante los doscientos años que sus constructores estimaron tardaría en desaparecer la amenaza en su superficie, que pudiera ser por contaminación o por cualesquiera de las irracionalidades con que las sociedades humanas atentan en contra de su propia existencia. Cumplido el término de dos siglos, ninguno de los habitantes de la ciudad conoce el “exterior” de lo que es su “mundo”, que ya creen está en toda la posibilidad del que “tienen” y “viven”. Empero también la tecnología del suministro eléctrico, vital para una ciudad enclavada en la profundidad de la tierra, ha cumplido su vida útil, presentando fallas recurrentes que amenazan nuevamente a la raza humana con su desaparición total. La “salida” ha sido buscada sin éxito por algunos, dentro de los caracteres y situaciones propios de la trama, hasta que al fin una chica y su amigo...
Algo pasa en la iglesia católica, que a pesar de estar integrada por seres de carne y hueso, cuyos yerros históricos soporta en pesada carga moral; todavía grupos fundamentalistas niegan su faceta humana, mundana, terrenal, y por ende rechazan cualquier posibilidad de error...
Algo pasa en la Iglesia Católica, que mientras los Papas piden perdón por el asesinato de Giordano Bruno, el acoso, censura, amenaza y coacción a Copérnico, Kepler, Galileo etc. etc. etc. y las atroces torturas y asesinatos "legalizados" a quienes como Tomás dudaban, o simplemente por la miseria del interés económico o político. Mientras que al Sumo Pontífice se le cae la cara de la vergüenza por la pederastia y abuso criminal e inmoral de algunos clérigos contra del ser humano, contra la familia, contra la sociedad, contra la iglesia. Amén del mea culpa por haber “bendecido” los crímenes, vandalismos, saqueos y atropellos bestiales a la dignidad humana, por parte de los mal llamados "conquistadores" de la mártir América... A pesar de todo ello, todavía algunos se empecinan en arremeter con andanadas de sofismas y falacias en contra del cielo de verdades que la historia les echa encima.
Algo pasa en la Iglesia Católica, que un Papa "se "retira" y renuncia" a representar a Dios sobre la tierra, como si se tratase de un cargo burocrático (Algún día se sabrán las verdades tras telón).
Algo pasa en la Iglesia Católica, que un Papa del "nuevo mundo" y bajo la égida de San Francisco de Asís, nos trae la buena nueva del cristianismo; pero no como elocuente enunciado, ni como fe formalizada, elitizada e hipócrita, ni como simple panfleto propagandista; sino como ejemplo, como acto vivo, vivido y por vivir.
Algo pasa en la Iglesia Católica, que al fin tiene un Papa que la reorienta por los auténticos senderos del de Nazaret...
En definitiva, nuevos aires de fe soplan en los albores del milenio dos mil.¡¡"Laudato si"!!
En las retinas cansadas y opacas crece la estampa del que se acerca a la cita diaria en aquel derruido muro, también contemporáneo al siglo que los vio nacer, y ahora silente testigo, minuto a minuto, hora a hora, día a día, de los últimos instantes de sus existencias.
Es que en donde otros miran al anciano de caminar avasallado por la gravedad, él ve al niño amigo de tremenduras y al compañero de aventuras, vividas o simplemente soñadas, que al final sería lo mismo, pues para soñar debieron vivir, y para existir a plenitud en su humanidad hubieron debido soñar. Tal vez esa sea el don mágico de los artistas, el poder expresar físicamente el maravilloso mundo que su espiritualidad les revela. En otros, en cambio, ese mundo permanece refugiado dentro de ellos, enriqueciendo dilemáticamente su mundana existencia material también como manifestación de fe. Por eso, el que posee fe...
Escuchando ciertas afirmaciones del actual Presidente de la República en donde colocaba al caudillo Cipriano Castro al nivel de los “grandes héroes de la patria”; el gran patriota antiimperialista y gobernante bueno, honesto y eficiente que se enfrentó a las potencias europeas y “triunfó”…, pero que luego fue traicionado por su malvado compadre cuando “se fue a Puerto Rico a curarse de una dolencia”… Criterios repetidos a coro por el Vicepresidente y varios ministros, así como también difundidos por RNV al mejor estilo de “Nuestro insólito Universo”.
Evidentemente que esos criterios, nacidos de las horas de trasnochos de ciertos sectores afines o amantados por la izquierda, forman parte, junto a las correspondientes tesis, posturas y visiones contrapuestas de la derecha, del muy sutil y a veces académicamente refinado hilado de “mentirillas” que resultan en el maquiavélico velo de historia oficializada que oculta el verdadero acontecer histórico de nuestra patria.
Es que primeramente la historia de Venezuela ha sido escrita...
La paradoja del milenio que recién culmina, es el haber abierto luces al prodigio maravilloso de las ciencias, a la ponderación y medida objetiva, cierta, del fenómeno existencia del ser humano, y a su posibilitación en cuanto ente individual y social sujeto de derechos concretados merced al Estado. Pero también terminar esos mil años con una ciencia enseñoreada por sobre el ser humano, atentando no solamente en contra de su dignidad sino de su misma sobrevivencia como especie; además de una libertad, que pretendiendo falazmente ser absoluta, ha resultado vasalla de sí misma. Todo expresado en la conflagración entre dos modelos políticos que contrapuestos en expectativas y procederes, convergen en la aberrada y atroz negación del ser humano.
Precisamente dentro de esa paradoja se conformó y desarrolló la economía “científica”, en cuanto instrumento evolutivo que posibilita la coexistencia humana frente a los “problemas” crecientes de la vida social moderna.
Y por esa misma paradoja la economía, como el Derecho y...
Cuando Luis XIV "enunciaba" jactancioso “el Estado soy yo”, estaba de hecho reconociendo un poder transcendentalmente superior al suyo, a un entrejido de intereses, privilegios, necesidades, carencias y sobretodo de esperanzas, capaces de sustentar estructuras políticas pervertidas, pero también de demolerlas y arrasarlas a su paso.
Es que en los esbozos del concepto de Estado del mismísimo Richelieu se evidenciaba el carácter espurio del poder real, pues tras la tosca y tanteada “razón de Estado”, se sustentaba una fuerza política trascendente a la mera voluntad del rey, de la cual el propio Richelieu era expresión y cuyos linderos se ampliarían hasta tocar la afirmación política más íntima del ser humano: su poder soberano. Siendo todo ello pura manifestación del acontecimiento revolucionario contra el cual no pueden ni teorías, ni doctrinas, ni dogmas, ni religiones: la revolución del conocimiento., que manipulada, negada o perseguida siempre se impone.
Porque el logro político de nuestros tiempos ha sido...
Cuando el ser humano despertó en conciencia hacia su entorno, hacia el universo, varias interrogantes lo atormentarían en adelante pero mirando hacia atrás: ¿Quién soy? ¿de dónde vengo? ¿dónde estoy? ¿para dónde voy? ¿por qué el maravilloso prodigio de su existencia?; constituyendo la pesada carga que habría de llevar a cuestas: su propia conciencia.
Porque el cuestionamiento inicial del ente cognoscente es inmediato, respecto de si mismo, desde su cualidad gnoseológica, de ese ánimo incomprensible que le permite mirar su entorno más allá del simple acto y de su apariencia; pero ello lo angustia sobremanera, pues él existe en dos mundos, uno interno, principio y fin de todo, el fuero irreductible del yo quiero, del yo puedo, del yo poseo; el otro allende sus sentidos, inmenso avasallantemente poderoso y misteriosamente mágico.
Es desde esa contradicción aparente entre esos dos fueros existenciales donde el ser humano transcurrirá su andar evolutivo, lo que configurará su historia, sus creencias, sus valores, su cultura, su religión y su fe.
Porque si su ser interno no tiene conexiones materiales con nada, siendo de él y de nadie más, luego entonces, ¿existirá el mundo sólo dentro de él? ¿qué es el entorno que perciben sus sentidos? Buscando respuestas encuentra al semejante, ponderando sus sensaciones en común se percata efectivamente de la realidad, y compartiendo el vínculo que trasciende lo material, descubre...
La evolución está signada por el cambio. La novedad evolutiva expresa una dinámica de transformación siempre inconclusa, en constante reconstrucción, perpetuamente por hacer, en donde lo invariable y permanente son únicamente expresiones probabilísticas, es decir, la estabilidad e inmutabilidad en términos absolutos, o la paz, en ese mismo significado, son condiciones que de por si niegan la evolución y por ende al universo mismo, constituyendo referencias de un horizonte apetecido e ineluctable, pero cuyo punto de llegada es el mismo de partida. Por eso la paz constituye tan sólo un referencial, un cascarón vacio, un contenedor que se sustancia y justifica únicamente desde la dialéctica existencial; siendo precisamente desde allí donde se posibilita la pacificidad, en cuanto “acción” hacia la paz, no al contrario, porque la paz se “vive” desde la dinámica que presupone...
Cuando se publicó el libro El Socialismo del Siglo XXI de Heinz Dieterich, a pesar de lo “novedoso” del título, las reseñas de la obra daban la espina de que volvía a llover sobre mojado, al insistir en el error de fundamentar el planteamiento absolutamente en los dogmas de Marx y Engels... En fin, la obra no lucía interesante.
Empero, al conocerse la reciente noticia del rompimiento del idilio del autor con el régimen “socialista” que inspiró el libro, la curiosidad, la misma asesina del gato, instigó a darle al susodicho libro una lectura rápida de unos 60 minutos, más que suficientes para corroborar las sospechas y temores.
El libro inicia desde un pecado original: la adulancia, siendo que desde allí se deslegitiman todas sus pretensiones “científicas”, pues el pensamiento crítico es esencial y radicalmente libre, y por tanto, su propósito no es el de agradar ni ser alabado, ni querido ni odiado, sino simplemente expresar un proceso intelectivo lógico-racional-espiritual que comienza y culmina con el factor que lo impulsa y sustenta: la duda. Es decir, no la duda enemiga de la certeza sino la aliada de la verdad, la que desbroza caminos auténticos derrumbando fachadas conceptuales, cortando a tajo sofismas, evidenciando falacias, descarnando vicios e hipocresías, y en consecuencia, contraponiéndose al orden establecido y enfrentándose al poder instituido.
El problema es que la obra en cuestión se sustenta en los dogmas de Marx y Engels...
Mas allá de la “maldad” ínsita a todo “rebelde” o insurrecto contra el “orden” establecido, de la “bondad” institucionalizada, forzada desde el poder del Estado, y de los detalles redundantes intencionados hacia la estigmatización del personaje, lo que interesa en estos tiempos de verdades históricas es ponderar el significado histórico de Boves en cuanto líder de importantes masas populares, valorando las cualidades no tanto de su persona, sino de los seres humanos cuyas querencias, odios, resentimientos, sufrimientos , aspiraciones, valores y cultura él resumía y expresaba.
Por eso debemos decir algunas verdades respecto a nuestro proceso independentista, no para menguarlo ni desmeritarlo en su valor histórico, al contrario, para dotarlo de la plenitud vivencial de la construcción de la historia y de la conformación de un sentimiento pleno de amor, odios y pasiones que nos resume existencialmente : la patria.
Y precisamente, es desde esa amplitud obvia pero intencionalmente desconocida del concepto de patria, donde los sofismas de nuestra historia se desmoronan, desfigurando la estructura perfecta de hombres buenos contra los malos, de seres inmaculados éticamente por su alcurnia, enfrentados a las máculas sociales de seres predestinados a atentar en hordas contra el orden social establecido y querido por Dios.
Digámoslo de una vez: El proceso independentista venezolano...
Hacía rato esculcaba el viejo baúl del abuelo. Entre antiguos retratos con hieráticas figuras apenas visibles entre los resquebrajos de la albúmina, cuasi por sortilegio asida del roído papel, negándose a dejar de atestiguar aquellos tiempos idos; observó una pequeña y amarillenta libreta que parecía deshacerse con tan sólo el roce de su mano.
La curiosidad de sus 25 años hurgó las desleídas hojas. No era un diario. La ausencia de cronología alguna y la yuxtaposición desordenada de ideas traslucían la pretensión de constituir una extensión de la mente del escribiente, como queriendo salvar los recuerdos más allá de sus tiempos existenciales.
Sueños de chico, algunos devaneos de enamorado entre breves pasajes de su nativa España, junto a los resaltes de la participación en aquellas escaramuzas bélicas en las tierras santas de Jerusalén, evidenciaban la intimidad de las notas profanadas. Pudoroso se dispuso a cerrar la libreta, pero la corta estrofa entreverada en la sintaxis de un texto, llamó su atención: “Eran tres los soldados, cargando la cruz del Señor. Era de tres el secreto, que la providencia les dio. Era de tres la dicha y el profundo dolor... Lo he visto…”
La curiosidad lo embargó por esas últimas estrofas. ¿Cuál era su lógica? ¿A cuál secreto referíase?...
Puede resultar difícil y frustrante el estudio y análisis de los personajes históricos, dada la multiplicidad de hechos, acciones, posturas existenciales, condiciones y situaciones individuales, sociales, políticas y culturales que entretejen los criterios que llevarían a aproximaciones más o menos válidas, pero que en todo caso estarían sometidas al reenfoque desde cada perspectiva histórica, pues los acontecimientos, y junto a ellos, los personajes que los concretizan, cambian en su valoración y significado a medida que se comprenden o hilan su lógica existencial dentro de las grandes etapas o bloques en que va configurando su andar evolutivo el ser humano.
Por eso, en vez de tratar de establecer lo que un personaje determinado fue históricamente desde su ser individual, que nos adentraría en un abanico infinito de potencialidades y posibilidades, y limitaría el estudio a la perspectiva histórico existencial del individuo; error frecuente en este tipo de análisis...
El tema del fascismo ha estado muy activo en el foro político del país. Los dimes y diretes giran en torno a quién es más fascista. En estos ambientes políticos tan radicalizados, el saber y la verdad se desmigajan para que cada quien tome lo que le convenga. En ese contexto, publica un prestigioso escritor venezolano, un artículo que enumera en 8 párrafos los caracteres del fascismo, en flagrante configuración panfletaria.
Por eso precisamente se ha escogido dicho artículo para desarrollar estos comentarios, a los fines de evidenciar lo que oculta, lo que no dice y lo que miente, un excelente panfleto propagandista concebido desde una parcialidad ideológica.
Terminan estos textos con algunos planteamientos acerca de la política, a los fines de ampliar los horizontes del análisis crítico respecto del fascismo o cualesquiera otras ideologías y procesos políticos...
El renacimiento marcó definitivamente el desarrollo evolutivo de la humanidad, iniciando, con la llamada modernidad, una forma de pensar, de plantearse el ser humano su existencia, de mirar y de ubicarse en el mundo, y principalmente, de actuar ante la realidad; resultando en la consagración del paradigma que coloca al ser humano y su razón como centro, principio y fin de todo.
Y es desde allí que se exacerba en el ser humano su orgullo y vanidad por lo que su inteligencia y raciocinio le permiten hacer, llegando hasta la prepotencia. Tanto así, que se puso al borde de la auto destrucción, en dos guerras con horrendos artefactos capaces de extinguirlo como especie, paradójicamente creados por su raciocinio. Luego así, en los albores de este milenio, comienza el ser humano a replantearse existencialmente y a reencontrarse con valores otrora desechados por su prepotencia racionalista.
El arquetipo de esa prepotencia tecnológica lo representa por antonomasia el famoso Titanic. Un barco indestructible, perfecto, cenit del desarrollo tecnológico del momento…
El ser humano absoluto es una hermosa metáfora de sí mismo, en la sublime posibilidad de su imagen y semejanza con Dios. Pero el ser humano actual necesariamente está referido a una existencia concreta, a un tiempo histórico determinado, a “su circunstancia”, como diría Ortega y Gasset.
Dejando atrás los criterios deterministas, podemos afirmar que el ser humano es una expresión evolutiva específica, es decir, se construye ontológicamente a cada momento histórico, sin agotarse nunca su posibilidad de ser, siendo lo que ha sido y lo que será, constituyendo ello precisamente su “actualidad”, ser expresión del pasado y proyección del futuro, lo cual le otorga el privilegio de expresar evolutivamente a los que existieron, pero también, la responsabilidad de ser posibilidad evolutiva del futuro. Por eso es que evolucionamos al escudriñar y conocer nuestro pasado, por eso la historia construye ontológicamente al ser humano.
Teniendo eso en cuenta vemos que la “realización” del rostro de El Libertador a partir de sus restos óseos...
A raíz de la conmemoración de los sucesos del 19 de abril de 1810, se han publicado una serie de análisis y comentarios de intelectuales, historiadores, políticos, periodistas y dirigentes sociales, la mayoría insólitamente coincidentes en darle un cariz de gran revolución o alzamiento popular, que si el pueblo en armas etc., pero lo realmente asombroso es la forma tan sórdida en que puede ser tergiversada la historia, haciéndola cual carreta que tira hacia el lado que la arreen.
Algo de cierto debe tener el viejo dicho que sentencia la historia como una inmensa mentira, pues la conveniencia tiende a torcer de manera soez las evidencias de los hechos históricos. Cuando no son unos son los otros, pero siempre con el interés y la conveniencia por delante, llegando al extremo de negar verdades evidentes e irrefutables.
De esa forma, durante la "Guerra Fría" los rusos negaban los avances científicos de los gringos, y éstos de aquellos. Las imágenes venusianas rusas eran puro montaje, tomadas en cualquier patio de la URSS, siendo hasta ahora que científicos norteamericanos...
El caso Libia evidencia una nueva forma de intervención y dominación de los pequeños Estados por las grandes potencias. El fomento de grupos armados internos con el agregado de mercenarios infiltrados progresivamente. Una campaña mediática a nivel mundial unida a un eficaz trabajo diplomático, a los fines de conformar el ámbito de acción internacional desde tres espacios: Antes, durante y después de la invasión. Lo que implica procesos de negociaciones muy complejos tanto para las actuaciones en el " trabajo sucio" como en la repartición del botín, aunque en verdad todas esas acciones son...
Los hechos históricos deben valorarse desde su circunstancia y desde la actualidad, para comprender su alcance y significado en cuanto manifestación evolutiva de la humanidad. De manera que, ciertos hechos aparentemente irrelevantes en su momento, mirados desde la perspectiva histórica resultan realmente trascendentales, o al contrario, acontecimientos supuestamente de gran importancia, magnánimos por las circunstancias y personajes que intervienen, la retrospección histórica objetiva los evidencia en su verdadero significado y valor dentro del contexto al cual otorgan lógica y coherencia. En todo caso, ningún hecho histórico puede ponderarse aisladamente, ni determinarse solamente por sus aspectos y efectos fácticos, cuando su riqueza conceptual y trasfondo humano responden a complejidades políticas, sociales y culturales que lo originan y lo definen en sus propósitos.
Ello plantea el problema del estudio científico de la historia; labor hartamente difícil, pues los hechos históricos generalmente oscilan entre...
La llamada afrodescendencia es un concepto racista. En nuestra sociedad, ¿quiénes son descendientes de los africanos?: ¿Los de color oscuro? ¿Los que porten en su sangre algunas menudencias fútiles que diferencian evolutivamente su genética del resto? o ¿Los que se hayan enriquecido con los aportes de su cultura?
Los tres criterios resultan racistas, xenofóbicos y discriminatorios. Racistas: Porque pretenden la vieja aspiración de seccionar la especie humana en grupos evolutivamente diferentes, llegando al extremo de haber quienes creen su genética tan diferenciada que prácticamente conforman otra especie de homínidos. Esto ha sido precisamente el germen de la esclavitud...
Comentario en un foro jurídico: Saludos. Indudablemente una de las grandes dificultades de nuestra ciencia jurídica lo constituye la adecuación de la actividad probatoria a los adelantos tecnológicos, la sincronía de lo jurídico con lo técnico. Pues generalmente existe un desfase entre ambos, por los mismos criterios obsoletos predominantes en nuestra ciencia jurídica, que nos llevan al absurdo de medir las tecnologías de vanguardia con parámetros cognoscitivos y culturales de hace 2.000 años.... En el caso de esta sentencia observamos una evolución manifiesta en la conceptualización del mensaje electrónico como medio probatorio. Ya el juzgador distingue entre autenticad y veracidad, reconociendo los diversos instrumentos y medios de valoración para establecerlos. No obstante existen obstáculos que limitan sobremanera la eficacia real probatoria de los correos electrónicos: La comprobación de la autenticad depende...
Es casi un axioma que los Estados poderosos cuando atraviesan dificultades de orden económico, con sus consecuentes conflictos sociales y políticos, apelan a la confrontación armada con otras naciones, como mejor opción para solventarlos o al menos paliarlos. Cualquier pretexto sirve a los tres propósitos básicos: Distraer la atención hacia el “estado de guerra”, a los fines de usufructuar la solidaridad y unión que ello acarrea entre los nacionales. Aumento en mayor o menor medida de productos y bienes que movilizan la cadena económica. Y principalmente, la Inyección de recursos a la economía producto del “botín de guerra”, mas todos los “agregados” que se derivan del poder persuasivo de la demostración de fuerza militar.
Ese constituye el primer elemento a considerar en la guerra declarada por algunos países contra la nación Libia. Las grandes potencias occidentales...
Alguien dijo de la Real Academia de la Lengua Española: “Son un grupo de señores que niegan los términos que todos usamos, para luego resignarse a “aceptarlos”.
Esto viene a colación por un insólito comentario del reputado lingüista venezolano, Dr. Alexis Rodríguez Márquez, quien analizando el término “improponible”, sentencia: “...Me chocó el vocablo… consulté a varios autorizados juristas… ninguno de los consultados conocía el extraño vocablo… Al parecer se trata de un neologismo inventado por los eminentes magistrados de la Sala Constitucional…
La necesidad hace milagros, dice la sabiduría popular. Es un hecho que las crisis generan grandes oportunidades y que las dificultades pueden revertirse en provecho de las personas, de las empresas o de las Estados. Ello ocurre por la inmensa capacidad creativa del ser humano, que se potencializa ante las dificultades, ya que razonamos esencialmente para solucionar problemas. La tecnología no responde...
La publicidad constituye uno de los caracteres definitorios de la ley, pues el conocimiento de la norma por todos es requisito esencial para tome fuerza legítima ante el grupo social. Empero si a la vez se establece que el desconocimiento de la norma no exime de su cumplimiento, luego entonces, la publicidad debe implicar la posibilidad cierta de que todos y cada uno de los ciudadanos de un país de acceder cognoscitivamente a la ley.
Cuando en el 450 AC la plebe Romana se rebeló contra el status quo, lo que exigían era precisamente tener esa posibilidad de conocer las normas que regulaban sus acciones e intereses, la igualdad ante la ley, pues hasta ese momento, suponiendo correcta y justa su aplicación, la norma entremezclada con criterio religiosos actuaba solamente con carácter sancionatorio o reparatorio, es decir, se manifestaba luego de ocurrido el hecho, lo cual despojaba a la sociedad Romana...
APROXIMACIÓN AL CONOCIMIENTO Y A LA VERDAD EN EL PROCESO PENAL
Hubo un momento en la evolución en el que el hombre tuvo conciencia de su entorno y principalmente de si mismo. Esa “conciencia” se escindía entre los sentimientos, sus creencias, y entre lo que captaban sus sentidos, surgiendo así el gran problema epistemológico, el conocimiento de la realidad; planteándole a vez el enigma de la verdad, lo que origina en el hombre la necesidad del conocimiento.
Así el hombre, la falta de conocimiento, de una explicación racional para las cosas, las suple con otra de sus cualidades como ser humano, la emotiva transcendental, dándole de esta forma una explicación mágica a las cosas y hechos, proyectándolos desde sus valores, creencias, aspiraciones y desde su espiritualidad.
Empero, el hombre es un ser cognoscente por esencia, tal como decía Sócrates: “La virtud (eficacia) del ser humano es conocer”, o sea, buscar la verdad. Y de la orientación de la razón hacia esa búsqueda nace...
En el último cuarto del siglo XVIII, vio luz el cuarto hijo de los Marqueses de San Luis (1) una de las familias mas acaudalas de la provincia de Caracas de la Capitanía General de Venezuela. Este nuevo súbdito del rey, al anunciar su nombre el bautizante sobre la pila y a la par del agua bendita, también se ungía del poder de su Majestad, y con él de los privilegios y de sus primeras propiedades, entre ellas la negra Hipólita, el regalo de sus padres para que lo “amamantara” (aparentemente por enfermedad de la madre, de todas formas ese oficio era despreciado por las mantuanas de entonces) Resulta irónico que un niño de meses fuera literalmente dueño del pecho que lo amamantaba….
Ese niño inquieto, despreocupado, un tanto superficial y con cierta, no torpeza, sino más bien desinterés en lo intelectual, era lo más alejado a la imagen del niño reflexivo, resultando a simple vista un tanto banal y mundano. Como era de esperar tuvo acceso a un verdadero privilegio para la época, la educación, con maestros exclusivos por supuesto. De la rigidez de Bello seguramente tomó algunas nociones de disciplina que usaría luego, y del espíritu abierto y liberal de Rodríguez a lo mejor vio...
La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, reconoce la reputación como un derecho inherente a la persona:
Artículo 12.
Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques
De tal forma que esa cualidad de Derecho Humano de la reputación, le otorga relevancia jurídica especialísima al delito de Difamación, contemplado en artículo 442 del Código Penal, y se puede aseverar que muchas de las demandas fundadas en dicho artículo...
Desde una perspectiva histórica amplia, en cuatro grandes paradigmas se presenta el Derecho determinado evolutivamente por el progreso espiritual del hombre y devenido en sus principios de un orden universal. Estableciéndose el cuarto paradigma como el resurgimiento del Derecho Natural, significando un vuelco radical a las tradicionales concepciones románico-positivistas. Ello permite que se pondere el Derecho desde su justo valor ontológico, científico e histórico, evidenciándose que muchas de las instituciones jurídicas vigentes, en realidad son solamente fachadas conceptuales que esconden las ruinas de teorías obsoletas e ineficaces del paradigma que aún impera. También se extrae de este trabajo que las Instituciones de enseñanza deben constituirse en impulsoras de...
El reciente suceso de la mina San José en el desierto de Atacama en Chile, patentizó cuatro condiciones a considerar en toda operación de rescate:
a) Valoración del ser humano y fe en Dios.
b) La responsabilidad irrestricta asumida del ente gubernamental.
c) La designación de personal técnico de alta calificación y competencia para el proceso de rescate. Actuando con dignidad profesional, sin ansias de protagonismo y desprejuiciados tecnológicamente, es decir, abiertos a cualquier posibilidad técnica y a solicitar apoyo en tareas especialísimas.
d) La perfecta sistematización de las diferentes tareas, coordinación, esmerado cuidado en los detalles, previsión de las eventualidades y un manejo seguro pero discreto en cuanto a las expectativas y tiempos de rescate.
En fin, desde el punto de vista técnico, humano, político y mediático es realmente excelente la labor del gobierno Chileno.
Pero también este acontecimiento ha puesto el dedo sobre la llaga, revelando las inapropiadas condiciones laborales de...
La prescripción, lato sensu, es una institución jurídica que tiene como finalidad la adquisición o extinción de derechos por el solo hecho del transcurso del tiempo, siempre y cuando se cumplan determinadas condiciones. De otra forma y en atención a los criterios tradicionales, pudiéramos decir que consiste en una delimitación en el tiempo de la eficacia del Derecho, es decir, la prescripción establece el límite en el cual, de la eficacia valorada desde la óptica trascendental de justicia plena, se pasa a una eficacia relativizada pragmáticamente hacia los derechos e intereses inmediatos del individuo y del grupo social.
En materia de derecho civil esta institución se refiere lógicamente a bienes materiales, tangibles e intangibles, a derechos más inmediatos y prescindibles, por lo que cumple su finalidad. Empero, el problema se presenta en su aplicación en materia de Derecho Penal, pues al referirse al ser humano directamente en sus bienes más preciados como lo son la vida y la libertad, junto a valores como la justicia, igualdad y equidad...
Vista la sentencia del TSJ vinculante respecto al Derecho de Acceso a la Información Pública, disponible en este sitio (ver link al final), debo manifestar que asombra la ligereza conceptual jurídica, política y moral con que pretende sustentarla. Por ello, más allá de la justeza del voto salvado, es menester hacerle las siguientes reflexiones.
El sufragio es un Derecho y un Poder que constituye la más excelsa manifestación de voluntad libre y consciente del ciudadano hacia el Estado, en pleno ejercicio de su Poder Soberano. Lo que implica básicamente un nivel de conocimiento cierto y suficiente que le permita valorar la realidad y ponderarla en sus necesidades y aspiraciones, tanto individuales y colectivas, como inmediatas y trascendentales, consideradas desde sus valores éticos -culturales. Esa conciencia otorga verdadera libertad de...
Sin duda alguna, el más relevante aporte de la biogenética a la humanidad, es haber probado irrefutablemente la igualdad biológica de las personas, relegando las razas a simples diferencias culturales y el color de la piel a meras conveniencias ambientales evolutivas. Inclusive, según la teoría muy aceptada del cuello de botella, fundamentada en el ADN mitocondrial trasmitido por las madres, hubo un momento en la historia en que la especie humana estuvo prácticamente al borde de la extinción, con solamente algunos miles de individuos existiendo en el planeta, lo que eliminó cualquier atisbo de divergencia evolutiva en los grupos humanos, haciéndonos aún mas semejantes. Esto es de primordial importancia para la humanidad, ya que la igualdad nos otorga la conciencia de especie, y ello es lo que garantiza su preservación.
A partir de esa igualdad básica estructural se producen variaciones...
Resulta triste ver como los aforismos latinos han perdido sentido, sirviendo solo de perifolla en alguna tesis o trabajo de investigación. Que lástima que se pretenda despojar al Derecho de su carácter teleológico, finalístico, perfeccionador del hombre en cuanto ser social, y avasallarlo a nuestros intereses.
Como sabemos, la Ley de Las Doce Tablas implica el hecho relevante de la publicidad de las leyes, es decir, el conocimiento de la norma por todos. Empero, esa publicidad es resultado de necesidades concretas, dadas por nuevas situaciones sociales, que originaban...
En una sentencia del TSJ publicada en este sitio (Tecnoiuris.com), la frase del juzgador: “...cuando si bien es cierto el derecho constitucional a ser oídos de los niños pudo haber sido violado…”, llamó poderosamente la atención y motivó los planteamientos que a continuación se exponen, por considerar que evidencian el remanente del viejo paradigma que la Ley Orgánica Para La Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNA) trata de reemplazar. Porque un paradigma es una forma generalizada de ver, plantear, analizar, interpretar, enseñar, informar y de juzgar la realidad, siendo que la sustitución de tales parámetros implica un proceso esencialmente educativo, de conformación de nuevas redes neuronales en las personas, lo que requiere necesariamente una transición con sus grados y matices.
Luego así, vemos que la desdichada frase también patentiza esa transición, en ella el juzgador manifiesta la pugna entre sus valores culturales, su formación profesional y las exigencias del nuevo...
Si definimos sinergia como el grado de interacción de dos o mas elementos hacia un resultado diferente y mayor a su sumatoria, vemos que constituye una cualidad esencial del sistema, orientada hacia el propósito de éste, de tal forma que todo sistema necesariamente debe ser sinérgico (al contrario de algunas posturas que le niegan ese carácter esencial) pues nace de un concepto omnicomprensivo y de integración de las realidades, de la existencia de un círculo de interrelación de las cosas con el todo, lo que hace que el resultado de cualquier sistema siempre sea superior a sus partes, pero inferior en relación al todo. Concebirlo de otra forma sería...
APROXIMACIÓN AL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO FUNDAMENTOS Y PERSPECTIVAS
Estudiar la evolución del Derecho implica plantearse la evolución espiritual del ser humano, pues su “progreso” se determina en la medida que es aprendido en su mayor valor por el hombre. Luego, es el nivel de conciencia axiológico y ontológico que tengamos del Derecho lo que indica su verdadero estatus evolutivo.
Desde esa óptica, la evolución del Derecho Internacional Privado (DIPrv) está demarcada por el progreso de ese estado de conciencia. De un Derecho eminentemente voluntarista, de origen cuasi mitológico como el romano, en su armonización con las reglas locales, nacen las glosas y los comentarios, que debajo de su aparente sumisión a la ley románica, marcaban el silente despertar de esa conciencia ante las nuevas realidades sociales...
¿PUEDE EL TRABAJADOR RENUNCIAR VÁLIDAMENTE A SU DERECHO DE SER INCLUIDO EN LA COOPERATIVA TRANSCURRIDOS SEIS MESES DE SU RELACIÓN LABORAL?
En principio, según la argumentación presentada, pareciera perfectamente válida la renuncia previa del trabajador a su derecho de ser incluido en la cooperativa transcurridos 6 meses luego de su relación laboral. Empero, existen varios aspectos de fondo a considerar.
LA NATURALEZA JURÍDICA DE LAS COOPERATIVAS: La explotación del hombre por el hombre, aunque es una realidad, resulta contraria a la naturaleza humana y ha sido un cuestionamiento ético que se ha hecho la sociedad moderna...